Yoga Sūtras

Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: enero, 2017

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

kim etasmād evāsannatamaḥ samādhir bhavaty

¿Es que el samādhi (sin objeto) solo es inminente para este (yogui fervoroso que practica técnicas intensas)?

 

athāsya lābhe bhavaty anyo’pi kaścid upāyaḥ, na veti?

¿O, es que también hay otros medios?

 

ईश्वरप्रणिधानाद्वा॥२३॥

īśvarapraṇidhānād vā ||23||

[El estado de yoga sin objeto] también [está próximo], para quien orienta todas sus acciones hacia el [conocimiento del] ser supremo

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

O, a causa de īśvara-praṇidhāna–la perfecta alineación de la atención en īśvara–el veedor último (hay diferencia en la cercanía del otro nirodha)

Georg Feuerstein

O [el éxtasis supraconsciente se alcanza] a través de la devoción al Señor (īśvara-praṇidhāna)

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

O a partir de la dedicación a Īśvara

P. V. Karambelkar

O (el mismo objetivo de yoga puede lograrse) a partir de (a través de) la rendición total a īśvara

James Haughton Woods

O [la concentración] se alcanza mediante la devoción a Īśvara

Pandit Usharbudh Arya

O, el samādhi puede alcanzarse con rapidez a través de la práctica de la presencia de Dios

Fernando Tola y Carmen Dragonetti

O de la entrega al Señor

Emilio García Buendía

O mediante la entrega a īśvara

Oscar Pujol

O {la contemplación se produce] gracias a la meditación continuada en el Señor

 

Vocabulario

īśvara-praṇidhānāt

(o) īśvara-praṇidhānāt (mediante la orientación de todas las acciones hacia el conocimiento del ser supremo)

 

īśvara-: el veedor último, dios, el ser supremo, el señor.

praṇidhāna (praṇidhānāt): (m, abl, sg) mediante la determinación o la dedicación, a partir del comportamiento respetuoso o la atención prestada hacia algo; 1) por la vinculación perfecta de la atención; 2) a raíz de la sumisión a la voluntad de alguien, mediante la devoción o entrega relacionada con las emociones.

Praṇidhāna es una forma especial de devoción. Es un sentimiento de existencia de Dios, tal como se describe más adelante, que reside en lo más hondo del corazón y se fundamenta en la satisfacción de sentirse completamente entregado a Él (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").

El uso del término "dedicación" (praṇidhāna) por Patañjali puede relacionarse con el budista bodhisattva praṇidhāna, el voto de renunciar a la liberación final (nirvana) con el fin de ayudar a otros seres a lograr la iluminación. Esto sugiere que el sentido de la dedicación de Patañjali no es principalmente el de adoración, sino más bien el de compromiso con la disciplina representada por el Señor del yoga. No obstante, deja abierto el camino de sintetización de las prácticas del yoga con otras observancias morales o religiosas (Stoler Miller, Barbara "Yoga. Discipline of Freedom").

—El praṇidhāna es seguramente para Patañjali la acción de fijar la mente en Īśvara. La palabra aparece en los textos budistas en el sentido de dedicación o entrega a la práctica de la meditación (Pujol, Oscar "Yogasūtra", pág. 94).

īśvarapraṇidhāna (īśvarapraṇidhānāt): (m, abl, sg) mediante la sumisión o rendición al ser supremo; 1) por la vinculación perfecta de la atención a īśvara; 2) por medio de la entrega de los frutos de las acciones a un poder supremo, 3) a raíz del completo desapego, 4) mediante la devoción a īśvara, 5) mediante la orientación de todas las acciones hacia el conocimiento del ser supremo, orientación hacia la forma ideal de la pura conciencia; 6) una de las cinco observancias (niyama) que constituyen el segundo miembro del yoga de ocho pasos (aṣṭāṅgayoga).

: (indecl) o bien, o, opcionalmente, también.

—El método preconizado en este aforismo ha sido considerado siempre como uno de los mejores para el apaciguamiento definitivo de la mente. Para sostener este punto de vista, mi padre se apoya en ciertas reglas gramaticales que permiten leer la palabra como una insistencia en vez de una elección (Desikachar, TKV "Viniyoga", nº 14 pag. 40).

—1) No creemos que este relacione este sūtra con el I.12, según sostiene Hauer, primeramente debido a la distancia entre uno y otro y en segundo lugar porque abhyāsavairāgyābhyāṃ (: “mediante el abhyāsa y el desapego”, I.12) debe considerarse como instrumental (ver comentario de Vyāsa) y, por consiguiente, no puede estar coordinado con īśvarapraṇidhānāt, de éste sūtra, que está en ablativo. 2) Hauer, fundándose en su interpretación de la partícula , considera que la entrega al Señor es un tercer medio (junto con el abhyāsa y el vairāgya, tratados en I.12) para conseguir el nirodha, represión. Consideramos que Hauer está equivocado, ya que estimamos errónea su interpretación de la partícula , por las razones indicadas anteriormente, y porque Patañjali en el sūtra I.12 señala terminantemente como únicos medios para conseguir el nirodha, sólo al abhyāsa (el esfuerzo por la estabilidad) y al vairāgya (desapego) (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali" pag. 124).

—La idea del presente sūtra es: “Debido a que la entrega al Señor puede tener diversos grados (suave, moderado o intenso) existen también diferencias en función de esos diversos grados, en la rapidez con que se consigue la represión (nirodha) de los procesos mentales”. Las razones que nos llevan a esta interpretación del sūtra son las siguientes: 1. Consideramos que el va (“o”) de este sūtra coordina el ablativo -praṇidhānāt con el tatas (lit. “de él”) del sūtra anterior, el cual a su vez está por samvegāt (“del fervor”). 2. Es necesario completar el presente sūtra con conceptos expresados en el anterior y sobreentendidos en éste. La forma completa del sūtra sería en consecuencia: (mṛdumadhyādhimātratvād) īśvarapraṇidhānād vā (viśeṣa) y su traducción literal sería: “(debido a que puede ser suave, moderada o intensa) de la entrega al Señor también (surge una diferencia)” (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali" pag. 123-124).

Se considere o no al Señor como el modelo arquetípico que deba ser emulado bajo la forma de la devoción activa (praṇidhāna), parece que se trata de una cuestión de elección personal. De aquí la palabra “o” que inicia el aforismo. J.W. Hauer se equivoca al considerar la práctica de la devoción al Señor como una disciplina alternativa a abhyāsa y vairāgya. En el mejor de los casos supone una alternativa a los cinco factores mencionados en I.20. Probablemente, sin embargo, la palabra debe entenderse en el sentido de “o más específicamente”, lo que convierte a īśvarapraṇidhāna en un caso concreto perteneciente a abhyāsa. No está totalmente claro en qué consiste esta devoción. Puede significar una actitud general de emulación respetuosa del yogui arquetípico o, quizás, una imitación amorosa (bhakti) que encuentra expresión concreta en los actos de adoración con los que īśvara completa la función de deidad de religión popular (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").

—Los sūtras que preceden inmediatamente a éste (YS I-21-22) hacen referencia a los nueve tipos de yoguis que practican con gran intensidad. De acuerdo a Vyāsa y a Vācaspati Miśra, sin embargo, éste sūtra es una práctica alternativa que se suma a la “gran intensidad”. En otras palabras, el término “o” (va) en YS I.23 sigue de forma natural a los sūtras I-21-22. Tanto Hauer como R.S. Bhattacharya, han cuestionado la interpretación tradicional. Argumentan que, debido al uso del ablativo en YS I.23, la palabra “o” debería relacionarse con un sūtra precedente que se encuentre también en caso ablativo. Por ello, ambos sugieren que una lectura más correcta sería considerar el YS I.23 como continuación del YS I.12. Esto requiere considerar la ambigua partícula final “bhyām” como una terminación en caso ablativo. En otras palabras, īśvarapraṇidhāna se entendería como un método alternativo para lograr la cesación en el funcionamiento de la conciencia ordinaria, además de, o incluso por encima de, la “práctica”·y la “renunciación”. Mi propio punto de vista sobre este asunto difiere tanto del tradicional como del optativo sugerido por Hauer y RSB. Por un lado, estoy de acuerdo con Hauer y RSB en que debemos buscar un sūtra precedente que termine en ablativo, pero no creo que sea necesario irnos tan lejos como al sūtra I.12. Además, en mi opinión, “la devoción o profundo anhelo por Dios” no es de ninguna forma un substituto para la “práctica” y la “renunciación” en la filosofía del yoga. Convertir “la devoción o profundo anhelo por Dios” en una alternativa a la “práctica” y la “renunciación” supone conceder demasiada importancia al teísmo del yoga en el cultivo de los samādhis yóguicos. Una lectura mucho más natural y, en mi opinión, más obvia es tomar el “o” de este Sutra como una opción adicional al sūtra I.17, “el conocimiento trascendente que se obtiene en el estado de yoga adopta la forma de asociaciones verbales o sutiles acerca del objeto de contemplación, de sensaciones de felicidad y de conciencia de existencia individual”; “las concentraciones con contenido (en otras palabras, concentraciones dirigidas o intencionales) son las que derivan de la meditación sobre una conciencia empírica, racional, estética y de sí misma”. La necesidad del ablativo en el sūtra I.17, se encuentra en el compuesto “vitarkavicārānandāsmitānugamāt”. De acuerdo con esto, el presente sūtra hace referencia a una forma más para lograr la concentración con contenido, y el contenido de ésta particular concentración debe ser, por supuesto, el praṇava, om (Larson, Gerald James "Encyclopedia of Indian Philosophies, vol. XII").

Īśvara no es un dios ni un puruṣa en el sentido usual de la palabra, sino más bien un divino espejo al que a lo largo de los siglos podemos recurrir para vislumbrar nuestra verdadera naturaleza y la posibilidad de liberarnos totalmente de la trampa de prakṛti. En realidad, no se puede acceder a īśvara, ni siquiera en el punto de la realización; repetir la sílaba vibratoria “om” para invocar a īśvara inicia el proceso yóguico y acaba llevando a un reconocimiento no conceptual, o āna, del puruṣa de uno. En realidad, īśvarapraṇidhāna, la frase que Patañjali utiliza, significa “alinearse con īśvara”, es decir, uncir cualquier aspecto de la vida consciente a la perspectiva de la pura conciencia (Hartranft, Chip “Los Yoga Sutra de Patáñjali”, pag. 42)

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

praṇidhānād bhakti-viśeṣād āvarjita īśvaras tam anugṛhṇāty abhidhyāna-mātreṇa |

Como resultado de la especial devoción, que es bhakti (amor divino), īśvara (el ser supremo) se inclina ante el yogui y le recompensa con arreglo a los esfuerzos realizados meditando.

—De acuerdo con Vyāsa, cuando el yoguín hace entrega de sí al Señor, éste se inclina hacia él y lo favorece. Es difícil aceptar esta interpretación, ya que no se puede precisar la naturaleza de esta “inclinación”, de este “favorecimiento” del Señor y ya que, siendo el īśvara un puruṣa, es por tal razón, esencialmente, una entidad aislada en sí misma, impasible e inalterable, sin pensamiento, sin emociones, sin actividad, en la que es imposible admitir una actitud de gracia hacia el individuo que se le entrega (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali" pag. 128-129).

—Según Vyāsa, īśvarapraṇidhāna es una clase especial de amor, o intención (abhidhyāna), por la cual el ser supremo (īśvara) se siente inclinado a favorecer al yogui (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").

Curiosamente, el término praṇidhāna se encuentra muy difundido en los textos del Budismo Mahayana de la época de Patañjali. Ya he afirmado en diversas ocasiones que aparentemente Patañjali tomó algunas ideas prestadas de esa tradición. En el contexto budista, praṇidhāna significa “resolución, aplicación, ejercicio, esfuerzo” y “comportamiento respetuoso con respecto a alguien”. Por tanto me inclino a pensar que Patañjali utilizó el término en el mismo sentido. De esta forma, īśvarapraṇidhāna sería el comportamiento reverente o respetuoso del yogui con respecto al Señor, el cual puede tener o no una componente ritual externa. Si hubiese implicado un sentido mayor, Patañjali habría hablado presumiblemente de īśvarabhakti, pero no lo hizo. De hecho, el término bhakti (“amor, devoción”) no aparece en su obra por ningún lado. Sin embargo, los comentadores clásicos, de Vyāsa en adelante, se han servido del concepto de bhakti para explicar las intenciones de Patañjali. La devoción al Señor es claramente una alternativa, lo cual significa que el éxito en la práctica del yoga no depende en absoluto de la intervención divina. En la práctica real muchos —si no la mayoría—  de los yoguis y las yoguinis tradicionales cultivan la relación con una deidad, como Śiva, Viṣṇu, Kṛṣṇa, Devi, etc. Algunos consideran esta deidad (deva) como la Realidad última (Dios, la Divinidad), mientras que otros la consideran sencillamente como un ser superior en un determinado nivel sutil de existencia dentro del mundo condicional (saṃsāra). En este último caso, en occidente se estaría hablando de un ángel, en lugar de un dios. En cualquier caso, los yoguis y las yoguinis creen que su deidad personal (iṣṭadevatā) es un instrumento para el desarrollo espiritual que sirve para alcanzar la iluminación. Muchos tienen visiones de su deidad personal y también creen que reciben ayuda directa de ella. No está claro cómo podría relacionar Patañjali este tipo de interacción mística con su concepto de īśvara. Como un si-mismo (puruṣa) especial, el Señor es extremadamente trascendental. Pero sin embargo, en términos de la ontología de Patañjali, no puede existir una interacción directa entre īśvara y el cosmos (prakṛti). Además, el Señor no es una persona con una cierta personalidad, puesto que, por definición, nunca ha sido afectado por los rasgos psicocósmicos que conforman la personalidad humana, y especialmente por la ignorancia. Comprensiblemente, los comentadores sánscritos desde Vyāsa a partir del siglo V, han hecho todo tipo de intentos para solventar la paradoja de practicar la devoción (praṇidhāna) en relación a un ser completamente trascendental. El consenso al que han llegado es que mientras que el Señor es por naturaleza completamente imparcial, hay algún tipo de resonancia mística entre él y el practicante de yoga. Ninguna de las soluciones planteadas, sin embargo, son convincentes. A diferencia de Dios en la tradición cristiana, īśvara no es el creador del universo. De acuerdo con Patañjali, no tiene absolutamente nada que ver con el cosmos. El abismo entre īśvara y los seres humanos es por tanto incluso más pronunciado que el que enseña la tradición cristiana (Feuerstein, Georg “konchog”, http://www.yrec.info/sutra-t1086.html).

 

tad-abhidhyāna-mātrād api yogina āsannatamaḥ samādhi-lābhaḥ samādhi-phalaṃ ca bhavatīti ||23||

Si el yogui ha meditado de esta forma, la consecución del samādhi y sus frutos están al alcance de su mano.

Se ha criticado frecuentemente a Patañjali por su diluido concepto de īśvara. Después de todo, ¿por qué mantiene este concepto? Resulta difícil defender la idea de que mantiene este concepto sencillamente por razones históricas, o con el fin de hacer asequible su filosofía al Hindú ortodoxo. Teniendo en cuenta el carácter pragmático de su Yoga, tales consideraciones parecerían absurdas. Resulta preferible asumir que īśvara, como puruṣa y como muchos otros conceptos, se establece realmente para satisfacer un cierto tipo de experiencias. Esto explicaría que el concepto se contemple en un sentido esencialmente práctico (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").

La finalidad del Yoga no es la unión del Espíritu individual con el Señor, como ocurre en las místicas de tipo bhakti en la India o como es la mística cristiana en Occidente. El origen ateo del Yoga se manifiesta también en el hecho de que en el Yoga el Señor tiene la posición de sólo un medio para llegar a lo que constituye la meta suprema del yoguín: el aislamiento del Espíritu, medio al cual se puede recurrir o no. Probablemente los sūtras de Patañjali relativos al Señor (Dios) constituyen una interpolación tardía posterior a la realización de su tratado (Tola y Dragonetti "La Filosofía Yoga").

Como consecuencia de esta entrega al ser supremo, el individuo se desapega de este mundo, alcanzando así uno de los medios fundamentales que llevan al nirodha, el vairāgya. También, por la entrega al ser supremo producida mediante la fijación y estabilización de la mente (abhyāsa) en un solo objeto (īśvara), se alcanza la concentración de la mente (samādhi) que, a su vez, producirá la represión de los procesos mentales (nirodha). El ser supremo, en el Yoga de Patañjali, tiene para el yogui religioso un valor meramente instrumental: hacer posible, facilitar, la obtención del nirodha. Pero el objetivo supremo de los esfuerzos del yogui es conseguir mediante dicha represión el aislamiento total del espíritu inmanente en él, y no la unión mística del yogui con el ser supremo (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali").

Aunque Patañjali introdujo en la dialéctica de la doctrina soteriológica sāṃkhya a īśvara, elemento nuevo y, al final de cuentas, totalmente inútil, no le concedió la importancia que le atribuirán los comentadores posteriores. La técnica es lo que más importa en los Yoga Sūtras, es decir: la voluntad y la capacidad de autodominio del yogui. ¿Por qué, sin embargo, Patañjali sintió la necesidad de introducir en ella a īśvara? Porque īśvara correspondía a una realidad de orden experimental: en efecto, īśvara puede provocar el samādhi, siempre que el yogui practique el ejercicio llamado īśvarapraṇidhāna, o sea, siempre que el yogui tome a īśvara como objeto de sus actos. Al proponerse reunir y validar todas las técnicas yogas “válidas” en la “tradición clásica”, Patañjali no podía ignorar toda una serie de experiencias que sólo se conseguían mediante la concentración en īśvara. O sea: además de la tradición de un yoga exclusivamente “mágico”, que solo recurre a la voluntad y a las fuerzas personales del asceta, existía otra tradición, la “mística”, en la cual las etapas últimas de la práctica yoga eran facilitadas, por lo menos, mediante una devoción —aunque muy rarificada, muy “intelectual”— hacia un Dios. En suma, īśvara es sólo un arquetipo del yogui: un macroyogui; con mucha probabilidad, un patrono de algunas sectas yogas, un “Dios de aquellos ascetas que intentaban llegar a ser Dioses”, aun conservando su naturaleza humana. Es posible concebir, por tanto, un yoga que acepte toda la dialéctica sāṃkhya, y no hay razón para no creer que yoga tal, mágico y ateo, no haya existido. Sin embargo, Patañjali tuvo que introducir a īśvara en el yoga, porque īśvara era, digamos, un dato experimental: los yoguis recurrían a īśvara, aunque hubieran podido liberarse mediante la observancia exclusiva de la técnica yoga. Notable es la función cada vez más activa que īśvara desempeña en los comentarios posteriores. Vācaspati Miśra y Vijñāna Bhikṣu, por ejemplo, conceden gran importancia a īśvara. Estos dos comentadores interpretan a Patañjali y a Vyāsa según la espiritualidad contemporánea y viven en una época en que toda la India estaba impregnada de corrientes místicas y devocionales (Eliade, Mircea "Técnicas del yoga").

Patañjali de entrada facilita el medio más rápido (adhimātra), o sea, īśvarapraṇidhāna, que destruye los obstáculos y revela la conciencia; después presenta los obstáculos. Habría podido tratar de éstos a partir del inicio mismo de la sección. Si no lo hizo fue en primer lugar para poner de manifiesto īśvarapraṇidhāna, aislándolo del resto; después, porque los sūtra I.32 y I.33 refieren los medios, no de destruir, sino de reducir los obstáculos, y, finalmente, porque Patañjali jamás empieza un capítulo o sección con algo negativo. Se pueden adelantar cuatro razones para afirmar que īśvarapraṇidhāna es el primer medio, no sólo en orden sino también en importancia, es decir, el medio principal: 1.- Por enunciarse en primer lugar. En sánscrito, que es una lengua muy lógica, se acostumbra a colocar siempre en cabeza el elemento más importante. 2.- Patañjali consagra varios aforismos a la presentación de īśvara y a la práctica relacionada con él. Se podría objetar que el autor aprovecha el hecho de mencionar a īśvarapraṇidhāna como ocasión para añadir un cierto número de consideraciones. Pero esto no lo explica todo. Patañjali jamás escribe movido por "pretextos", de modo que el hecho de que dedique siete sūtras a īśvara muestra que para él se trata de un tema importante. 3.- Īśvarapraṇidhāna queda claramente separado de los demás medios enunciados en los aforismos I.32 a I.40 al tratar de la cuestión de los obstáculos. Es puesto como en evidencia o de relieve. 4.- Una razón "india": todo el mundo dice que īśvarapraṇidhāna es el mejor medio. Sin embargo no se trata de una razón de autoridad. Todo el mundo, es decir, los grandes comentadores explican por qué es así: īśvara, dicen, es el objeto por excelencia sobre el cual el yogin puede concentrarse mejor, puesto que īśvara es el único que no varía (Geenens, Philippe "Viniyoga").

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||1.23|| īśvarō vakṣyamāṇalakṣaṇaḥ tatra praṇidhānaṅ bhaktiviśēṣō viśiṣṭamupāsanaṅ sarvakriyāṇāṅ tatrārpaṇaṅ viṣayasukhādikaṅ phalamanicchan sarvāḥ kriyāstasminparamagurāvarpayati, tat praṇidhānaṅ samādhēstatphalalābhasya ca prakṛṣṭa upāyaḥ.

El ser supremo (īśvara) será descrito más adelante. Entrega (praṇidhāna) es una forma particular de devoción. Es el adorarlo en grado eminente y el consagrarle la totalidad de las acciones. El entregarse a él es la consagración de todas las acciones a él, que es el supremo maestro espiritual (guru), sin desear el fruto del gozo de los objetos. Es éste un medio excelente para alcanzar el énstasis y sus frutos. Queda así explicada la obtención del énstasis a partir de la entrega al ser supremo.

 

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