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Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: enero, 2017

 

शब्दार्थज्ञानविकल्पैः सङ्कीर्णा सवितर्का समापत्तिः॥४२॥

tatra śabdārthajñānavikalpaiḥ saṃkīrṇā savitarkā samāpattiḥ ||42||

Ahora, en la fusión mental con asociaciones verbales, se mezclan las construcciones mentales del sonido [con que se representa el objeto], de su significado y de la comprensión [que produce]

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

Ahí (en tal caso), el samāpatti–la fusión cognitiva que es savitarkā–con pensamiento, se mezcla con palabras, significado, conocimiento y conceptualización

Georg Feuerstein

[Cuando] el conocimiento conceptual, [basado en] palabras, [está presente] en éste [estado extático de coincidencia entre sujeto y objeto], [se denomina] “coincidencia entremezclada con reflexión”

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

La unidad savitarkā es la entremezcla de conceptualización por palabra, propósito y conocimiento

P. V. Karambelkar

En eso (en el sūtra o en samāpatti) savitarkā (samāpatti) (es aquello que es) una mezcla de los vikalpas de palabras, (sus) significados (y) (su) conocimiento, creando confusión (en la percepción o comprensión)

James Haughton Woods

De [estos estados equilibrados] el estado equilibrado con deliberación es confuso a causa de las relaciones de predicado entre palabras, objetos e ideas

Pandit Usharbudh Arya

Entre ellos, el que se halla entremezclado con alternancias y cogniciones imaginarias de palabra, de objeto significado como sentido y de conocimiento se denomina vitarkā-acompañado de samāpatti

Fernando Tola y Carmen Dragonetti

Ahí (tatra) (existen) la samāpatti con análisis de objetos toscos (sa-vitarka), mezclada con palabras (śabda), sentido (artha), conocimiento (jñāna) y vikalpas

Emilio García Buendía

En ese caso, el estado de identidad deliberativo (es aquel en el que está) mezclado por la falta de distinción entre lenguaje, objeto y cognición

Oscar Pujol

En este caso, la “absorción discursiva tosca” es la que va acompañada de las conceptualizaciones lingüísticas propias de la palabra, el objeto y el conocimiento

 

Vocabulario

tatra śabda-artha-jñāna-vikalpaiḥ saṃkīrṇā savitarkā samāpattiḥ

tatra (ahí), samāpattiḥ (la fusión mental) savitarkā (con asociaciones verbales), saṃkīrṇā (mezcla) śabda-artha-jñāna-vikalpaiḥ (las construcciones mentales de sonido, significado y comprensión)

 

tatra: (indecl) ahí, en aquello, en eso, allí, en ese caso, en esa ocasión, de acuerdo a algo.

śabda-: lenguaje, discurso, palabra, voz, sonido, tono.

artha-: intención, propósito, significado, sentido; 1) el significado, el sentido, la "presencia" mental de aquello a que la palabra se refiere, es decir, objeto de los sentidos estimado, juzgado, repensado y conceptualizado por el sujeto; 2) a fin de, en orden a; razón de ser, propósito o intención del objeto; fin, meta, objetivo.

jñāna-: 1) conocimiento, comprensión, experiencia; 2) intuición; 3) gnosis; 4) estado en que se conoce algo.

vikalpa (vikalpaiḥ): (m, ins, pl) con conceptualizaciones; mediante construcciones mentales; 1) a través de las dicotomías creadas por constancias perceptuales.

saṃkīrṇā: (f, nom, sg) combinado, mezclado, superimpuesto, confundido.

savitarkā: (f, nom, sg) acompañado de conjeturas, con asociaciones verbales, con discriminación, con pensamiento.

samāpatti (samāpattiḥ): (f, nom, sg) coincidencia, unidad, fusión, reunión; 1) identificación completa, fusión o coincidencia; 2) término que describe la técnica o proceso subyacente a la interiorización completa (samādhi) como un "teñimiento" o coloración de la mente por el objeto de concentración, el conocedor o el proceso mismo de conocimiento, una vez que los procesos mentales han sido destruidos, es decir, el hecho de que la conciencia se absorbe en el objeto o, en otros términos, que el objeto se apodera o invade todo el campo de la conciencia.

 

Otras variaciones del texto original:

tatra śabdārtha-jñāna-vikalpaiḥ saṃkīrṇā savitarkā samāpattiḥ

śabdārtha-jñāna-vikalpaiḥ saṃkīrṇā sa-vitarkā

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

tad yathā gaur iti śabdo gaur ity artho gaur iti jñānam ity avibhāgena vibhaktānām api grahaṇaṃ dṛṣṭam |

Vemos por ejemplo que, aunque el sonido "vaca", el objeto "vaca" y el concepto "vaca" son cosas distintas, el proceso de conocimiento se produce sin distinguir entre ellas.

 

vibhajyamānāś cānye śabda-dharmā anye’rtha-dharmā anye jñāna-dharmā ity eteṣāṃ vibhaktaḥ panthāḥ |

Pues, cuando se las diferencia, las palabras, los objetos y los conceptos tienen propiedades distintas. Por tanto, sus niveles de existencia (panthāḥ) son distintos.

 

tatra samāpannasya yogino yo gavādy-arthaḥ samādhi-prajñāyāṃ samārūḍhaḥ sa cec chabdārtha-jñāna-vikalpānuviddha upāvartate saṃkīrṇā samāpattiḥ savitarkety ucyate ||42||

Cuando un yogui medita sobre un objeto, tal como una vaca, si éste surge en su samāpatti y se manifiesta como una construcción mental compuesta de sonido, contenido u objeto y concepto, este confuso estado de fusión mental se denomina savitarka (con asociaciones verbales).

—Los tres componentes o "niveles", del conocimiento, según el vedānta, son: (i) śabda, que es el conocimiento puramente verbal o sonoro de la palabra; es la intuición sonora; (ii) artha, es el conocimiento del contenido objetivo de ese término; es el conocimiento de la representación; (iii) jñāna, es el conocimiento conceptual de ese término; el concepto. Ordinariamente, estos tres niveles de conocimiento van unidos, de modo que no podemos comprender un término sonoro sin que la memoria no le añada una representación objetiva y el correspondiente concepto universal. Tampoco podemos ver una representación sin añadirle el término verbal y el concepto correspondiente. Y, por último, cuando comprendemos un objeto, también le añadimos un nombre y una representación objetiva en la mayoría de los casos, excepto cuando se trata de ideas. Cuando el yogui alcanza un samāpatti, o conocimiento en samādhi, en el que estos niveles de conocimiento no se desglosan y distinguen suficientemente, estamos ante un samāpatti savitarka o savikalpa, es decir, con objeto denso o construcción mental. Este conocimiento savitarka o savikalpa es un conocimiento ilusorio, no real. Aunque creemos ver objetos singulares y concretos, lo único que vemos son objetos densos (vitarka), representaciones, que solo son construcciones mentales (vikalpa), producto de la confusión y sobreimposición de los tres niveles de conocimiento ya citados: śabda, artha y jñāna (Ballesteros Arranz, Ernesto "Yogasutras de Patañjali").

El estado de samādhi en el que la mente parece volverse una con el objeto, junto con su nombre y concepto, es la etapa más baja de samādhi, denominada savitarka; se trata del estado inferior porque el objeto grosero no se muestra ante la mente en su auténtica realidad, sino solo en la forma ilusoria y falsa en que se muestra en la vida corriente, asociada a su nombre y concepto. Este estado no difiere de los estados conceptuales ordinarios, en los cuales el objeto concreto no solo se asocia con los conceptos y sus nombres, sino también con otros conceptos y sus distintas relaciones; de esta forma, una vaca no solo se mostrará ante la mente con su concepto y nombre, sino también con otras relaciones y pensamientos asociados a la vaca, como por ejemplo: “esto es una vaca, pertenece a este o a aquel, tiene mucho pelo, etc.” Este estado es por tanto la primera etapa del samādhi, en el cual la mente no se ha establecido con firmeza y aún no ha ido más allá de la conciencia ordinaria (Dasgupta, Surendranath “Yoga as Philosophy and Religion”, pag. 119-121).

—En este sūtra no se está definiendo la samāpatti con vitarka; simplemente indica una serie de elementos que se dan en la samāpatti con vitarka (śabda, artha, jñāna y vikalpa), que acompañan la operación analítica que constituye el vitarka. La mente se ha concentrado en un objeto denso. Sus procesos han sido destruidos, con excepción del proceso perceptivo intenso y de la smṛti-atención. La mente esta absorbida en el objeto de su concentración. El objeto invade por completo todo el campo de la conciencia. En esta etapa de la concentración, la mente está llevando a cabo una actividad analítica y particularizante que va a destacar todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades toscas del objeto denso. En el curso de esta concentración, la mente se maneja con palabras, con las que designa al objeto y a sus partes y peculiaridades; desde luego, comprende el sentido de estas palabras, no son palabras vacías y huecas; como consecuencia, en esta samāpatti está funcionando la smṛti-memoria (como condición "sine qua non" para la utilización de la palabra). Además, existe en la mente un conocimiento o proceso cognoscitivo en virtud del cual el sujeto capta, aprehende, el objeto "como lo que es", lo "comprende", sabe lo que es, teniendo conciencia, en forma más o menos amplia, de sus propiedades, usos, finalidad, posibilidades, etc. Finalmente, tiene lugar un vikalpa (que Patañjali no especifica). Este proceso mental consiste en atribuir las diversas partes cuya presenciación va realizando la mente, al todo que constituye el objeto; como si se tratara de cosas separadas que le "pertenecen" al todo; como si esas partes no fuesen en realidad el todo (Tola y Dragonetti, "Yogasutras de Patañjali").

—Como ocurre en todo acto de atención se da espontáneamente en la mente durante la concentración yóguica una operación mental en virtud de la cual el sujeto “hace presente” ante su conciencia todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades del objeto sobre el cual se ha concentrado, sea cual sea la naturaleza de éste. Se trata de una operación espontánea analítica y particularizante de la mente con relación al objeto de la concentración. La mente va aprehendiendo gradualmente todo lo que constituye e individualiza al objeto que tiene ante sí. Desde luego que la referida operación analítica y particularizante puede también ser un acto voluntariamente llevado a cabo con el fin de captar la esencia del objeto. Es la operación de la mente denominada bhāvana, a la que se refiere Patañjali, en I.28, en caso de que la meditación tenga como punto de apoyo al Señor o Dios. Patañjali denomina vitarka o vicāra a esta operación, según se trate respectivamente de un “objeto tosco” (cualquier objeto material externo) o de un “objeto sutil” (imágenes mentales, ideas, sensaciones, emociones) sobre el que se haya concentrado la mente. Esta actividad analítica y particularizante de la mente comporta el manejo de palabras (śabda) con sentido, la función todavía activa de la memoria (smṛti) —condición “sine qua non” de la utilización de las palabras— la presencia del objeto (artha), un acto cognoscitivo normal (jñāna) en virtud del cual el sujeto capta, aprehende un objeto como lo que es, y, finalmente, la existencia aún de lo que Patañjali designa como vikalpas, que son las construcciones mentales que usualmente acompañan a toda percepción normal (percepción savikalpa), como son clase, nombre, identidad con uno mismo y diferencia de los otros (Tola y Dragonetti, "La Filosofía Yoga").

Cuando tiene lugar el proceso de identificación entre objeto y sujeto con relación al objeto “denso” (sthūla) —es decir, con respecto a algo visible— y se acompaña por las ideas (pratyaya) que surgen espontáneamente, a este tipo de énstasis se le denomina técnicamente “coincidencia argumentativa”. Se ha explicado ya (I.17) en qué consiste la “argumentación” (vitarka). El hecho de que puedan surgir destellos de comprensión absoluta respecto del objeto de concentración durante el énstasis denota el incompleto grado de identificación logrado. Estas vivencias que aparecen se denominan “argumentaciones” en analogía con el proceso ordinario de pensamiento, el cual carece de la inmediatez y lucidez del estado anterior. No hay divagación de pensamientos en samādhi, no hay vagas conceptualizaciones, pero estas vivencias que se presentan constituyen actos espontáneos de interiorización o conocimiento, las cuales, aunque fundamentadas en conceptos que provienen de la experiencia ordinaria, tienen una cualidad o proporcionan una sensación diferente sobre ellos (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").

La absorción y el conocimiento son inseparables. Por ello, el conocimiento logrado bajo un determinado estado de concentración se denomina savitarkasamāpatti. La palabra tarka se usaba antiguamente en el sentido de pensamiento con ayuda de palabras. Vitarka es, por tanto, un tipo particular de tarka. Cuando en el conocimiento adquirido en samādhi hay vitarka, entonces se denomina savitarkasamādhi. El autor del sūtra ha analizado esta samāpatti para señalar sus diferencias con el nirvitarkāsamāpatti descrito más adelante. Cuando se practica savitarkasamāpatti respecto de una “vaca”, se obtiene todo el conocimiento relativo a la vaca con el recurso de las palabras. Por supuesto, el yogui no dirige su contemplación para lograr conocimiento sobre objetos ordinarios como una vaca. El objetivo de la absorción es obtener conocimiento de los tattva, logrando así el desapego y encaminándose gradualmente hacia la liberación (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").

—En la etapa savitarka (argumentativa", porque presupone un análisis preliminar), el pensamiento se identifica con el objeto meditado en "su totalidad esencial"; pues un objeto se compone de una "cosa", de una "noción" y de una "palabra", y estos tres "aspectos" de su realidad se encuentran, durante la meditación, en perfecta coincidencia con el pensamiento (citta). El savitarkasamādhi se obtiene por medio de la concentración sobre objetos encarados bajo su aspecto substancial (sthūla, "grosero"); es una "percepción directa" de los objetos que se extiende tanto a su pasado como a su futuro; es decir, esta especie de samādhi, aunque producido por la "coalescencia" (samāpatti) con el aspecto "grosero" de una realidad no está sin embargo reducido a lo inmediato del objeto, sino que lo "persigue" y lo "asimila" igualmente en su duración temporal (Eliade, Mircea "Yoga, inmortalidad y libertad")

—Aquí, conservamos el dualismo del sujeto y el objeto que resulta de la mezcla de palabras, la significación y el conocimiento. La palabra es vibración exterior del sonido. Trasladada al interior, deviene significación. Entonces se produce una reacción: la onda en el citta es el conocimiento. En realidad, el conocimiento está formado de estos tres elementos: sonido, significación y reacción en el citta (Choysy, Maryse "Yoga y psicoanálisis").

Patañjali subraya esta alteración que se produce en los primeros estadios del samādhi. Ésta proviene del impacto que produce en nuestro espíritu la superimposición (saṃkīrṇā) de las palabras, ideas y experiencias anteriores. Incluso cuando el discípulo ha dado prueba de sus cualidades permanecen aún ciertos defectos (Desikachar, TKV "Viniyoga").

—Aquí se explica la primera clase de los distintos “estados de identidad” (samāpatti) al que denomina “con deliberación” (savitarka). En esta clase de “estado de identidad” (samāpatti) se focaliza la atención sobre cualquier cosa susceptible de ser percibida pero tomando el objeto tal como se nos presenta a la percepción, es decir, integrando en el acto perceptivo el componente lingüístico o palabra que lo designa (śabda), el objeto intencional (artha) y la idea correspondiente a dicho objeto (jñāna). Cuando se presenta este “estado de identidad” en el que no se diferencian estos tres componentes percibiéndose mezclados como si fueran una totalidad es cuando se le denomina “con deliberación”. Al emplear en este sūtra la palabra vikalpa indica que estos tres elementos que se presentan unidos en todo acto perceptivo no tienen un soporte real en la realidad sino que es algo ficticio que construye la mente al percibir (García Buendía, Emilio "El yoga como sistema filosófico", pag. 259-260).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||1.42|| śrōtrēndriyagrāhyaḥ sphōṭarūpōśabdaḥ. arthō jātyādiḥ. jñānaṅ sattvapradhānā buddhivṛttiḥ. vikalpa uktalakṣaṇaḥ. taiḥ saṅkīrṇā yasyāmētē śabdādayaḥ parasparādhyāsēna pratibhāsantē gauriti śabdō gaurityarthō gauriti jñānamityanēnā||kārēṇa savitarkā samāpattirucyatē.

La palabra es lo que se entiende por medio del órgano del oído, o también es la forma manifestada (rūpa) del sonido en tanto que eterno (sphoṭa). El sentido se refiere al género (jāti). La comprensión es una facultad (vṛtti) del intelecto (buddhi) en la que predomina la luminosidad (sattva). La construcción mental ya ha sido descrita. Mezclado, quiere decir influenciado por ellos, por estos tres términos. Es llamado con asociaciones verbales aquel estado contemplativo en el que estos tres términos se presentan bajo un aspecto puramente conceptual, como por ejemplo, la palabra “vaca”, el significado “vaca” y el conocimiento “vaca”.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

Hay vikalpa verbal, con objeto y con concepto. Cuando el ser sobre el que se medita está mezclado y confundido con estas construcciones mentales, la meditación resulta confusa, pues estos pensamientos se interpenetran unos con otros.

 Objeción: las palabras, los contenidos u objetos y los conceptos son mutuamente excluyentes. Se supone que el yogui medita únicamente en el objeto y, por tanto, medita bien en la palabra, bien en el contenido, bien en el concepto; ¿por qué habría de existir esa confusión de construcciones mentales de palabras, contenidos y conceptos?

Respuesta: esa es precisamente la cuestión; en la vida ordinaria el conocimiento no distingue esos tres aspectos. Por eso ocurre que el uso habitual de la palabra "vaca" representa a los tres conjuntamente y, cuando captamos uno de ellos, vienen a la memoria los otros dos, que no son conocidos de forma distinta al primero.

Objeción: (el yogui) medita solamente sobre "el objeto tal cual es".

Respuesta: no, porque la asociación convencional de la palabra que designa ese objeto se produce inmediatamente de forma inevitable.

Las palabras tienen unas propiedades características. La letra "g" de la palabra gau (vaca), las vocales con entonación alta o baja, y corta, media o larga, son medios de conocimiento para el oído, pero en cambio no son propiedades del objeto o del concepto (que esa misma palabra indica). Las propiedades de los objetos (o contenidos) son muy distintas: el rabo de la vaca, su giba, sus pezuñas, su apariencia, su tacto, etc... Las propiedades del concepto (jñāna) son también muy diferentes: lo que puruṣa debe conocer de su naturaleza, lo que solo son sus apariencias, el saṃskāra que produce, y otras cosas por el estilo que no son propiedades de la palabra o del objeto. En realidad, no existe la menor posibilidad de confusión entre ellas. Por tanto, se trata de diferentes niveles de conocimiento.

Un significado convencional de las palabras es algo que admite el consenso general, o sea, "esto es la expresión de esto otro, y esto otro es lo que se expresa con esto", y la memoria de todo esto es la memoria de este significado convencional. La purificación de esta memoria da a entender la cesación de la misma, es decir, la cesación del reconocimiento de su ilusoriedad, cuando rajas y tamas han sido superados. El conocimiento por testimonio se refiere al conocimiento por las escrituras sagradas (āgama), y el conocimiento por inferencia se refiere al conocimiento por las propiedades. Ambos, el conocimiento por inferencia y el conocimiento por testimonio de autoridad, se refieren a conocimientos universales, mientras que las construcciones mentales (vikalpa) que se derivan de ellos son una proyección ilusoria (adhyāropa) de un objeto individual, producida por sobreimposición (adhyāsa).

 

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