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Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: febrero, 2017

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

vyākhyātaṃ dṛśyam | atha draṣṭuḥ svarūpāvadhāraṇārtham idam ārabhyate—

“Lo-que-es-observado” ha sido explicado. Ahora se aborda la determinación de la verdadera naturaleza de “lo-que-observa”.

 

द्रष्टा दृशिमात्रः शुद्धोऽपि प्रत्ययानुपश्यः॥२०॥

draṣṭā dṛśimātraḥ śuddho’pi pratyayānupaśyaḥ ||20||

“Lo-que-observa” es solo observación [y] aunque inmaculado, es consciente de los pensamientos que surgen

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

Draṣṭṛ–el observador es dṛśi-mātra-solo observación. Es puro, aún (cuando) es testigo de los pratyayas-pensamientos dirigidos hacia el objeto

Georg Feuerstein

El Observador, [que es] el puro [Poder de] la observación, aunque puro, percibe las ideas [presentes en la conciencia]

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

El observador sólo observa; aunque puro, parece motivado

P. V. Karambelkar

Draṣṭā (el perceptor) es solo potencialidad de percepción y, aunque puro, se (transforma) en quien percibe a través del contenido (es decir, del organismo) de citta

James Haughton Woods

El Observador, que no es nada más que [el poder de la observación], aunque inmaculado (Buddha), se considera como la idea presente

Pandit Usharbudh Arya

El observador es solo la fuerza que “observa”. Aunque puro, “observa” cualquier cosa que se presente como cognición en buddhi

Emilio García Buendía

El que ve, consistiendo en capacidad de ver, aunque inmutable, (contempla) las ideas percibidas

Oscar Pujol

El perceptor es solo la visión, que, aun siendo impoluta, se ve reflejada en la percepción mental [del mundo]

 

Vocabulario

draṣṭā dṛśi-mātraḥ śuddhaḥ-api pratyaya-anupaśyaḥ

draṣṭā (“lo-que-observa” es) dṛśi-mātraḥ (pura observación); śuddhaḥ-api (aunque inmaculado), pratyaya-anupaśyaḥ (es consciente de las ideas)

 

draṣṭṛ (draṣṭā): (m, nom, sg) espectador, observador; 1) propio del sujeto o conocedor que recibe las impresiones; 2) se asimila al “si-mismo-esencial” (puruṣa), a la auténtica naturaleza o naturaleza humana esencial (ātman), a la conciencia-energía o poder que subyace a la conciencia (citiśakti) y al ser interior (adhyātma).

dṛśi-: observación, visión, energía o poder de observación.

mātra (mātraḥ): (m, nom, sg) 1) solamente, nada más que; 2) puro, neto.

dṛśimātra (dṛśimātraḥ): (m, nom, sg) pura observación, solo visión.

Dṛśimātra, visión pura, denota la verdadera esencia del sí mismo como inmutable y permanente sujeto perceptor del proceso mental en curso (Feuerstein, George “Encyclopedic Dictionary of Yoga”).

śuddha (śuddhaḥ): (m, nom, sg) puro, correcto, inmaculado.

api: (indecl) y, también, además, incluso.

pratyaya-: noción, intención, idea presente; 1) representación, conocimiento; 2) pensamiento que surge, aparece o se muestra, es decir, aquello que viene al encuentro de la conciencia, paso final en la formación gestáltica; 3) denota cualquier contenido de la conciencia, incluyendo las modificaciones mentales (vṛtti) y el conocimiento trascendente (prajñā).

anupaśya (anupaśyaḥ): (m, nom, sg) ver, percibir, darse cuenta, conocer.

—Es interesante resaltar que la raíz verbal paś que aparece en la base de la palabra anupaśya significa “mirar” pero en el sentido de “contemplar” traducible al inglés como to behold lo que sugiere la noción de un mirar o contemplar algo continuadamente, repetidamente, de forma sostenida que es lo que aporta el prefijo anu. De este modo, tal y como se indica en este sūtra, la consciencia contempla las ideas formadas por la mente de una forma constante, continuada, sin descanso precisamente porque esa es su naturaleza, su esencia, la de contemplar (García Buendía, Emilio “El yoga como sistema filosófico, pag 299”).

 

Otras variaciones del texto original:

draṣṭā dṛśimātraḥ śuddho’pi pratyayā’nupaśyaḥ

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

dṛśi-mātra iti dṛk-śaktir eva viśeṣaṇāparāmṛṣṭety arthaḥ |

(Que es) “solo observación” quiere decir que se trata exclusivamente de la energía que observa, no afectada por modificación alguna.

—La pura conciencia es la misma percepción que se limita a observar la naturaleza actuando ante ella. Al decir “la misma percepción” Patañjali no se refiere a la conciencia que subyace en nuestro sentido de la visión, sino al omnipresente conocer ante el cual los cinco sentidos y también la mente se manifiestan (Hartranft, Chip “Los Yoga-Sutra de Patáñjali”, pag. 27).

 

sa puruṣo buddheḥ pratisaṃvedī | sa buddher na sarūpo nātyantaṃ virūpa iti |

Ese puruṣa es consciente (reflejándose) en la función intelectiva (pratisaṃvedana) (I.7 - II.17). No es igual ni totalmente opuesto al intelecto.

 

na tāvat sarūpaḥ | kasmāt?

¿Porqué (decimos que puruṣa) no es totalmente igual (que la función intelectiva)?

 

jñātājñāta-viṣayatvāt pariṇāminī hi buddhiḥ |

Porque el intelecto es algo que sufre modificaciones; (unas veces) conoce al objeto y (otras) no.

 

tasyāś ca viṣayo gavādir ghaṭādir vā jñātaś cājñātaś ceti parṇāmitvaṃ darśayati |

El hecho de que su objeto, por ejemplo una vaca o una jarra de agua, a veces sea conocido y a veces no, demuestra su inconstancia.

 

sadā-jñāta-viṣayatvaṃ tu puruṣasyāpariṇāmitvaṃ paridīpayati | kasmāt?

Por otro lado, el hecho de que el objeto de puruṣa sea siempre conocido demuestra claramente su inmovilidad. ¿Por qué (decimos esto)?

 

na hi buddhiś ca nāma puruṣa-viṣayaś ca syād gṛhītā cāgṛhītā ceti siddhaṃ puruṣasya sadājñāta-viṣayatvaṃ tataś cāpariṇāmitvam iti |

Porque la función intelectiva, que por definición es el objeto de puruṣa, no podría ser para él conocida (unas veces) y desconocida (otras); por esto se afirma la inmutabilidad de puruṣa que conoce a su objeto en todo momento.

—Es importante distinguir cuidadosamente entre la apercepción del “sí-mismo-esencial” y la percepción de la mente. Mientras que las percepciones de la conciencia se refieren a objetos exteriores a la conciencia (que pueden ser objetos actuales o recordados), la apercepción del “sí-mismo-esencial” se refiere al conocimiento de la conciencia y no tiene que ver con ningún factor extraño. En otras palabras, para el “sí-mismo-esencial”, la conciencia ordinaria se presenta ella misma como objeto. Mientras que las percepciones o conocimientos de la conciencia son múltiples y discontinuos, la apercepción del “sí-mismo-esencial” es perfectamente continua (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

 

kiṃ ca, parārthā buddhiḥ saṃhatya-kāritvāt | svārthaḥ puruṣa iti |

Además, la función intelectiva existe en consideración a otros, puesto que funciona combinando distintas causas, mientras que puruṣa existe para sí mismo (svārtha).

 

tathā sarvārthādhyavasāyakatvāt triguṇā buddhis triguṇatvād acetaneti | guṇānāṃ tūpadraṣṭā puruṣa iti | ato na sarūpaḥ |

(Por otro lado, la función intelectiva está compuesta por los tres guṇas, pues determina qué son todas las cosas y, en consecuencia, no es consciente de sí misma). Pero puruṣa, como supervisor (upadraṣṭā) de los guṇas, no tiene la misma forma (que la función intelectiva).

 

astu tarhi virūpa iti |

Objeción: entonces, debe ser opuesto a ella.

 

nātyantaṃ virūpaḥ | kasmāt?

Respuesta: no exactamente,

 

śuddho’py asau pratyayānupaśyaḥ | yataḥ

pues, aunque puro, observa las ideas, es decir, contempla las ideas que presenta el intelecto (las transformaciones materiales que el intelecto lleva a cabo cuando adopta la forma de los objetos).

 

pratyayaṃ bauddham anupaśyati | tam anupaśyann atadātmāpi tad-ātmaka iva pratyavabhāsate |

Cuando contempla así (las transformaciones del intelecto), parece como de su misma naturaleza, aunque realmente no sea así.

 

tathā coktaṃ—apariṇāminī hi bhoktṛ-śaktir apratisaṅkramā ca pariṇāminy arthe pratisaṅkrānteva tad vṛttam anupatati | tasyāś ca prāpta-caitanyopagraha-rūpāyā buddhi-vṛtter anukāra-mātratayā buddhi-vṛtty-aviśiṣṭā hi jñāna-vṛttir ity ākhyāyate ||20||

Por esto (Pañcaśikha) ha afirmado: “el poder del experimentador no cambia, ni se une (al objeto). (Sin embargo) aparentemente, se une a lo que cambia (al intelecto) adaptándose así a los procesos mentales. Lo que se denomina proceso mental de conocimiento es la adopción de la forma del objeto en el intelecto en base a su parecido con dicho proceso mental” (IV.22).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||2.20|| draṣṭā puruṣō dṛśimātraścētanāmātraḥ. mātragrahaṇaṅ dharmadharminirāsārtham. kēciddhi cētanāmātmanō dharmamicchanti. sa śuddhō.pi pariṇāmitvādyabhāvēna svapratiṣṭhō.pi pratyayānupaśyaḥ, pratyayā viṣayōparaktāni jñānāni tāni anu avyavadhānēna pratisaṅkramādyabhāvēna paśyati. ētaduktaṅ bhavati -- jātaviṣayōparāgāyāmēva buddhau saṅnidhimātrēṇaiva puruṣasya dṛṣṭṛtvamiti.

El observador es el “sí-mismo-esencial”. Es sólo visión, es decir, es solamente inteligencia (cetanā). La insistencia en el término solamente, tiene por objeto rechazar la relación entre forma constitutiva (dharma) y el sujeto que la posee (dharmin), pues algunos quisieran que la inteligencia sea una cualidad esencial del sí-mismo (ātman). Pero el “sí-mismo-esencial”, incluso siendo puro, siendo él su propio fundamento, porque no existen para é las transformaciones, etc., percibe directamente las ideas. Las ideas son los procesos cognoscitivos teñidos por los objetos de los sentidos. El las percibe directamente, sin interrupción y sin que nada intervenga. Lo que se quiere decir es lo siguiente: la calidad de observador del “sí-mismo-esencial” se debe única- mente a su proximidad con el intelecto (buddhi), el cual es el único que está teñido por los objetos de los sentidos.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

En este sūtra se vuelve otra vez a los dos puntos tratados en I.3 y I.4: “en el estado de yoga, lo-que-observa permanece en su propia naturaleza”, y “fuera del estado de yoga, hay identidad entre lo-que-observa y la fluctuación mental presente en ese instante”. Mediante la visión pura, que en sí es inmutable, se produce la observación (anudarśana) de los pensamientos en la mente (bauddhapratyaya); de este hecho, se deduce correctamente el establecimiento en su auténtica naturaleza. En “conoce a través de los pensamientos” hay solo una inferencia de existencia, pues se deduce que hay algo distinto de los objetos mismos, que los contempla apartados de lo que les permite manifestarse, como la luz, etc. Y los pensamientos, que todo lo manifiestan, son percibidos únicamente por algo distinto de ellos mismos, de tal forma que se perciben como algo visto, igual que jarras, luces, etc. Puruṣa, contemplando un pensamiento solitario, ve solo eso, y nunca yerra viendo el pensamiento, su objeto; es, por tanto, solo visión. La palabra “solo” (mātra) se utiliza para rechazar cualquier otra condición; se usa para excluir cualquier idea como que el espectador sea también el asiento del deseo, etc., lo cual podría contradecir el hecho de que el veedor sea lo visto. La observación del espectador es su poder, el poder del espectador. No hay otro con este poder, pues es el observador mismo. La proposición es: puruṣa es inmutable; la razón es: porque siempre conoce su objeto; el caso contrario es: a diferencia de la mente.

Objeción: puruṣa es consciente del objeto tal como lo determina la mente, por lo cual dicho objeto será conocido y desconocido para puruṣa al igual que para la mente. Lo que puruṣa observa es lo que la mente determina, es decir, el conocimiento o desconocimiento de un objeto. En consecuencia, también puruṣa será inestable.

Respuesta: la objeción no se mantiene pues el objeto de puruṣa es la mente misma bajo el aspecto de un objeto externo, y no el objeto en sí. Entonces, el objeto de puruṣa no es conocido y desconocido (al mismo tiempo) pues él siempre conoce a la mente y, consecuentemente es estable.

Objeción: pero se dice: “puruṣa es consciente del objeto determinado por la mente”. ¿Cómo puede esto conciliarse?

Respuesta: también se admite que puruṣa es inmutable. Esto nos conduce a lo que se está afirmando con las palabras “objeto determinado por la mente”. Cuando se dice que es consciente del objeto tal como lo determina la mente, se quiere decir que se es consciente de la forma de la mente. En otro caso, se concluiría que puruṣa posee todas las características de la mente, como variabilidad, existencia para otro, ser un colaborador (con el cuerpo, los sentidos y los objetos, etc.), etc.

Objeción: si no fuese mutable, no poseería visión de todo.

Respuesta: no, pues es visión, que es su naturaleza. Quien sostenga que puruṣa es mutable debe responder a lo siguiente: ¿qué se realiza con la mutabilidad?

Objeción: la visión.

Respuesta: a esto se responde con el hecho de que la visión es el puruṣa en sí, por lo cual no es necesario ningún cambio.

Objeción: en ese caso no se experimentaría la conciencia de puruṣa pues, en cierta forma, experiencia es modificación.

Respuesta: entonces, puesto que padece modificaciones, puruṣa sería impermanente, igual que objetos como el cuerpo.

Objeción: una modificación interna no sería causa de impermanencia; causa de impermanencia es el cambio a otro estado de ser.

Respuesta: el estado de modificación es en sí otro estado. La modificación de algo aún no modificado es otro estado. Una vez que se acepta un objeto hay modificación, y no se pueden hacer tales restricciones (interno y externo). Incluso con cosas que (solo aparentemente) son mutables internamente, como diamantes y otras joyas, existe aún impermanencia. El hecho de que los objetos sean contemplados por una visión que surge de la modificación, no puede restringir la visión permanente.

Objeción: el conocimiento no surge de la modificación; es modificación.

Respuesta: entonces se trataría de conocimiento de otras cosas, como el cuerpo que posee modificaciones.

Por tanto, podemos afirmar que puruṣa es solo visión y permanece inalterable, pues siempre conoce su objeto. Incluso, aunque su naturaleza es inmutable consciencia, debido a la presencia o ausencia de ideas mentales sobre objetos contemplados, se efectúan afirmaciones como: “el ve, verá o ha visto”. Es como los reflejos del sol y otras luces. Las afirmaciones de que el sol ilumina, iluminará, o esta brillantemente luminoso, son indicaciones de acuerdo a la presencia o ausencia de algo iluminado. La mente y otros objetos similares que son sujetos de pureza, son los casos opuestos.

 

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