Yoga Sūtras

Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: febrero, 2017

 

ततः परमा वश्यतेन्द्रियाणाम्॥५५॥

tataḥ paramā vaśyatendriyāṇām ||55||

De esta forma, (con la abstracción sensorial), [se logra] el completo dominio sobre los sentidos

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

De éste, el perfecto dominio de los sentidos

Georg Feuerstein

De aquí [resulta] la obediencia suprema de los órganos de los sentidos

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

Entonces surge el mayor dominio de los sentidos

P. V. Karambelkar

De éste (pratyāhāra) (resulta) la completa subyugación de los indriyas (sentidos)

James Haughton Woods

Como resultado de ésta [retracción] hay un completo dominio de los órganos

Pandit Usharbudh Arya

A través de pratyāhāra (se alcanza) el máximo control sobre los sentidos

28. Phulgenda Sinha

De esta práctica (de pratyāhāra) surge el mayor dominio sobre los sentidos

Emilio García Buendía

Entonces (se deriva) el más alto dominio de los sentidos

Oscar Pujol

Entonces se produce el dominio supremo de los sentidos

 

Vocabulario

tataḥ paramā vaśyatā-indriyāṇāṃ

tataḥ (de esta forma), paramā (suprema) vaśyatā-indriyāṇāṃ (obediencia de los sentidos)

 

tad (tataḥ): (indecl) en consecuencia, de esta forma, de ahí, desde allí, desde entonces, por eso, por lo tanto, por consiguiente, así, como, igual que.

parama (paramā): (f, nom, sg) extrema, superior, suprema, última, lejana, trascendente.

vaśyatā: (f, nom, sg) sujeción, subyugación, dependencia, obediencia, sumisión, dominio.

indriya (indriyāṇāṃ): (n, gen, pl) de los poderes, instrumentos u órganos de los sentidos; 1) de las facultades sensitivas correspondientes a los órganos de los sentidos.

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

śabdādiṣv avyasanam indriya-jaya iti kecit |

(i) Algunos mantienen que la conquista de los sentidos implica una falta de interés hacia el sonido, etc.

 

saktir vyasanaṃ vyasyaty enaṃ śreyasa iti

(El término) vyasana, “interés”, tiene el sentido de alejar (al yogui) de “lo que es bueno”.

 

aviruddhā pratipattir nyāyyā |

(ii) (A su vez, algunos piensan que) lo correcto es la inclinación (hacia los objetos de los sentidos) en los casos en que esté permitido (por las escrituras).

 

śabdādi-samprayogaḥ svecchayety anye |

(iii) Otros (dicen que) “(el domino de los sentidos) es el contacto voluntario con objetos tales como el sonido”.

 

rāga-dveṣābhāve sukha-duḥkha-śūnyaṃ śabdādi-jñānam indriya-jaya iti kecit |

(iv) (Por otro lado) hay quienes declaran que la conquista de los sentidos consiste en experimentar los objetos sin deseo o rechazo, sin placer o dolor.

 

cittaikāgryād apratipattir eveti jaigīṣavyaḥ |

(v) (El gran sabio) Jaigīsavya (afirma que) “(el dominio de los sentidos se alcanza) mediante el rechazo (hacia los objetos) como consecuencia de enfocar la mente en un solo punto”.

 

tataś ca paramā tv iyaṃ vaśyatā yac citta-nirodhe niruddhānīndriyāṇi netarendriya-jayavat prayatna-kṛtam upāyāntaram apekṣante yogina iti ||55||

Este dominio (expuesto por Jaigīsavya) es, ciertamente, el más elevado, (pues) cuando la mente se inhibe, los sentidos (también) se inhiben; (en este caso) los yoguis que practican así no tienen que preocuparse por otros medios para vencer sobre los diferentes sentidos.

—Cuando la mente voluntariamente se va concentrando y va alcanzando un grado de interiorización cada vez mayor, los órganos de los sentidos a su vez, automáticamente, “sin ningún otro esfuerzo” (prayatnāntaram, comentario de Nāgeśa Bhaṭṭa II.54), se van separando, se van alejando de sus respectivos objetos, van perdiendo contacto con ellos hasta llegar a no estar más en contacto con ellos. Éste es el “supremo dominio de los sentidos”. Se puede decir que el vaciamiento voluntario de la mente es seguido, es imitado forzosamente por los sentidos (Tola y Dragonetti “La Filosofía Yoga”).

—Este dominio se produce porque vemos cómo y porqué los sentidos se mantienen moviéndose hacia sus respectivos objetos. Lo hacen para ofrecer experiencias (bhoga) del mundo objetivo a “quien ve”; y cuando comprendemos plenamente la razón de ser de bhoga, nos alejamos del hambre y la sed de más y más experiencias y nos interesamos por apavarga (liberación) (Desphande, P.Y. “El auténtico Yoga”).

Estos (los sentidos) cooperan en la indagación elegida en lugar de ser un factor de distracción. La sujeción de los sentidos no puede consistir en una estricta disciplina; se desarrolla a medida que caen en nuestro interior los obstáculos a la percepción (Desikachar, TKV “Yoga”).

—Esta no utilización de los sentidos se entiende como el esfuerzo positivo para no implicarse en percepciones sensoriales, como el intento deliberado de desatender el estímulo sensorial. Al principio es posible aún que surja, pues el estímulo es suficientemente poderoso (un ruido fuerte, un golpe, etc.), pero a medida que se progresa en el ejercicio, aumenta el control de las funciones aferentes hasta lograr una total anestesia sensorial. Esto es lo que significa la expresión paramāvaśyatā, o “suprema obediencia” de los sentidos (Feuerstein, Georg “The Philosophy of Classical Yoga”).

 

iti patañjali-viracite yoga-sūtre dvitīyaḥ sādhana-pādaḥ |

Así finaliza la segunda parte de los Yoga Sūtras de Patañjali, (que trata sobre) la práctica.

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||2.55|| abhyasyamānē hi pratyāhārē tathā vaśyāni āyattānīndriyāṇi saṅpadyantē, yathā bāhyaviṣayābhibhamukhatāṅ nīyamānānyapi na yāntītyarthaḥ.

Pues, al practicarse el retraimiento de los sentidos, quedan los sentidos dominados, sometidos de tal manera, que aunque sean atraídos hacia los objetos exteriores, no se encaminan a ellos. Este es el sentido.

tadēvaṅ prathamapādōkta yōgasyāṅgabhūtaklēśatanūkaraṇaphalaṅ kriyāyōgamabhidhāya klēśānāmuddēśaṅ svarūpaṅ kāraṇaṅ kṣētraṅ phalaṅ cōktvā karmaṇāmapi bhēdaṅ kāraṇaṅ svarūpaṅ phalaṅ cābhidhāya vipākasya svarūpaṅ kāraṇaṅ cābhihitam. tatastyājyatvātklēśādīnāṅ jñānavyatirēkēṇa tyāgasyāśakyatvājjñānasya na śāstrāyattatvācchāstrasya ca hēyahānakāraṇōpādēyōpādānakāraṇabōdhakatvēna caturvyūhatvāddhēyasya ca hānavyatirēkēṇa svarūpāniṣpattērhānasahitaṅ caturvyūhaṅ svasvakāraṇasahitamabhidhāyōpādēyanakāraṇabhūtāyā vivēkakhyātēḥ kāraṇabhūtānāmantaraṅgabahiraṅgabhāvēna sthitānāṅ yōgāṅgānāṅ yamādīnāṅ svarūpaṅ phalasahitaṅ vyākṛtyā||sanādīnāṅ dhāraṇāparyantānāṅ parasparamupakāryōpakārakabhāvēnāvasthitānāmuddēśamabhidhāya pratyēkaṅ lakṣaṇakaraṇapūrvakaṅ phalamabhihitam. tadayaṅ yōgō yamaniyamādibhiḥ prāptabījabhāva āsanaprāṇāyāmairaṅkuritaḥ pratyāhārēṇa puṣpitō dhyānadhāraṇāsamādhibhiḥ phaliṣyatīti vyākhyātaḥ sādhanapādaḥ.

Se ha definido así lo que es el Yoga de la acción, cuyo fruto consiste en la atenuación de las imperfecciones naturales y que forma parte del Yoga descrito en el libro primero. Se ha hablado de las imperfecciones naturales, mencionando su causa, su campo de acción, su naturaleza propia y su fruto. Se ha expuesto cuáles son las divisiones, la causa, la naturaleza propia y el fruto de las acciones, y se ha indicado cuál es la naturaleza propia y la causa de su maduración. Ya que son las imperfecciones naturales, etc., las que han de ser abandonadas; puesto que este abandono no es posible sin el conocimiento de lo que ha de ser abandonado; dado que este conocimiento proviene de los tratados tradicionales; debido al hecho de que la enseñanza de estos tratados se presenta bajo un cuádruple aspecto, según se refiera a lo que ha de ser evitado, a lo que no ha de ser evitado, a lo que se considera como su causa, y a su causa inmediata; y porque no se puede explicar lo que ha de ser evitado sin tener en cuenta la naturaleza propia de este evitamiento; por lo tanto, se ha expuesto la naturaleza propia de este cuádruple aspecto, juntamente con lo relativo al evitamiento y a las causas relacionadas con cada una de estas cosas. Se ha explicado, empezando por las abstinencias, la naturaleza propia, junto con sus frutos, de los miembros del Yoga, que se comportan como la causa de la lucidez del discernimiento, la cual constituye la causa inmediata (de la liberación). Se ha hecho mención de las posturas, etc., hasta llegar a la concentración, teniendo en cuenta su mutua relación, en tanto que proporcionan ayuda y precisan de esta ayuda, y se ha expuesto cuáles son sus frutos junto con las causas de sus respectivas características.

iti śrībhōjadēvaviracitāyāṅ pātañjalayōgaśāstrasūtravṛttau

Este Yoga, que ha alcanzado el estado de semilla mediante las abstenciones y las obligaciones; que ha germinado mediante las posturas y el control de la respiración; y que ha florecido mediante el retraimiento de los sentidos; dará sus frutos mediante la meditación, la concentración y el énstasis.

dvitīyaḥ sādhanapādaḥ||2||

Termina así el capítulo segundo, sobre la práctica, en el comentario sobre el tratado del Yoga de Patañjali, denominado Rāja-Mārtanda, compuesto por el gran rey y supremo soberano Bhojadeva.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

Con esto, se completa la segunda parte, sobre la práctica, del subcomentario por el sabio señor (Bhāgavat) Śaṅkara, quien es un paramahaṃsa parivrājaka ācārya y discípulo del sabio señor Govindapāda, a quien se debe veneración.

 

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