Yoga Sūtras

Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: febrero, 2017

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

tatra—

Entre estos (cambios),

 

शान्तोदिताव्यपदेश्यधर्मानुपाती धर्मी॥१४॥

śāntoditāvyapadeśyadharmānupātī dharmī ||14||

La substancia [inmutable] es lo que permanece tras las formas pasada, presente y futura

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

La forma esencial (dharmī) se ajusta a la forma característica, que puede estar inmóvil, activa e indistinguible (pasado, presente y futuro)

Georg Feuerstein

El que “soporta la forma” (dharmī) [es decir, la substancia] es lo que se ajusta a la forma (dharma) inactiva, surgida o indeterminada

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

El que soporta el dharma se corresponde al dharma inmóvil, surgido o indeterminado (pasado, presente o futuro)

P. V. Karambelkar

Es inherente al dharmī (=el que lleva o soporta los dharmas) los dharmas (propiedades básicas) (que han) pasado, (están) manifiestos (e incluso) inmanifiestos

James Haughton Woods

La substancia se ajusta a los aspectos externos inactivo, surgido e indeterminado

42. Phulgenda Sinha

(Como continuación de lo establecido en los Sūtra precedentes, se aclara que) Lo relacionado con la propiedad (Bhūta) es lo que resulta común a lo pasado, a lo que surge en el presente y a lo que surgirá en el futuro o a lo que aún no se ha manifestado

Emilio García Buendía

La substancia (consiste en aquello) que tiene la propiedad de pasar por (los estados de) inactivo, manifestado o indeterminado

Oscar Pujol

El substrato es el correlato de las propiedades pasadas, presentes y futuras

 

Vocabulario

śānta-udita-avyapadeśya-dharma-anupātī dharmī

dharmī (la substancia inmutable) śānta-udita-avyapadeśya-dharma-anupātī (es lo que permanece tras las formas inmóvil, activa e indeterminada)

 

śānta-: inmóvil, quieto, pacífico, imperturbable; 1) el objeto en tiempo pasado;

udita-: surgido, aparecido, activo, actual; 1) objeto referido al tiempo presente; 2) objeto que surge, que se aparece o muestra.

avyapadeśya-: indeterminado, indefinido; 1) sutil, escondido, indeterminable, indescriptible, aún no manifestado; 2) futuro.

dharma-: 1) virtud, mérito; 2) deber, justicia, ley natural, religión, orden establecido, costumbre, institución, obligación individual o colectiva (física, moral o espiritual); 3) forma, aspecto cambiante, cualidad, propiedad, función, atributo, característica de un objeto.

anupātin (anupātī): (m, nom, sg) seguir o ir tras algo como consecuencia o resultado; tratar de conseguir algo, proseguir, continuar; de acuerdo o conforme a algo.

dharmin (dharmī): (m, nom, sg) poseedor del dharma; 1) naturaleza esencial subyacente o “substancia” inmutable (dravya) de un objeto, en oposición a su forma cambiante (dharma), es decir, lo que lleva los atributos; 2) se identifica con la fuente de la manifestación (pradhāna), la materia primordial (prakṛti), lo indeterminado (aliṅga) y lo inmanifestado (avyakta).

—La palabra dharmin se traduce como “substancia”. Al ser un tema terminado en –in normalmente son adjetivos que indican posesión como por ejemplo balin significa “poderoso” en el sentido de aquel que tiene la propiedad de la fuerza (bala). En este sentido, la substancia (dharmin) haría referencia a aquello que posee o que tiene cualidades (dharma) por lo que en sánscrito se caracteriza a la substancia como aquella entidad capaza de tener cualidades o propiedades (Buendía, Emilio García “El yoga como sistema filosófico”, pag, 369).

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

yogyatāvacchinnā dharmiṇaḥ śaktir eva dharmaḥ |

En esencia, la forma (dharma) es la actualización de la potencialidad de la substancia (dharmin).

 

sa ca phala-prasava-bhedānumita-sad-bhāva ekasyānyo’nyaś ca paridṛṣṭaḥ |

(La forma) se considera que tiene existencia real de acuerdo a los distintos efectos que genera con sus acciones (como una u otra forma del uno, dharmin).

—Todas las cualidades, manifestadas o inmanifestadas de los diferentes elementos, se considera que están inherentes en un substrato del cual se derivan y al que se da el nombre de dharmin por ser la madre de los dharma. Este substrato, raíz de todas las propiedades, no es otra cosa que la materia o prakṛti (Taimni, I.K. “La ciencia de la Yoga”).

 

tatra vartamānaḥ sva-vyāpāram anubhavan dharmo dharmānatarebhyaḥ śāntebhyaś cāvyapadeśebhyaś ca bhidyate |

De estas (formas), la que ejerce sus propias funciones se considera en presente, y se distingue de otras formas que están inmóviles (en el pasado) o indeterminadas (en el futuro).

Podemos notar que la mente (dharmin) esta quieta e inmóvil (śānta); o está activa a través de la ideación (udita); o no esta quieta ni activa sino que sigue siendo un misterio acerca del cual nada puede notarse o decirse (avyapadeśya). Esta última es una característica que, por decirlo así, aún ha de nacer y asumir una forma notable u observable. Los no yoguis la describen vagamente como el “futuro”. La característica suscitada o activa de la mente se conoce como el “presente”; y la quietud o inactividad de la mente como el “pasado”. Estas tres características coexisten en la mente; pero parecen ser secuenciales y, por tanto, temporales (Desphande, P.Y. “El auténtico Yoga”).

 

yadā tu sāmānyena samanvāgato bhavati, tadā dharmi-svarūpa-mātratvāt ko’sau kena bhidyate?

Pero cuando (la forma) se sumerge (de nuevo) en la raíz común (en la substancia, dharmin), siendo entonces de la misma naturaleza que la substancia, ¿cómo podría esa forma diferenciarse de otra?

 

tatra trayaḥ khalu dharmiṇo dharmāḥ śāntā uditā avyapadeśyāś ceti | tatra śāntā ye kṛtvā vyāpārānuparatāḥ | sa-vyāpārā uditāḥ | te cānāgatasya lakṣaṇasya samanantarāḥ | vartamānasyānantarā atītāḥ | kim artham atītasyānantarā na bhavanti vartamānāḥ? pūrva-paścimatāyā abhāvāt | yathānāgata-vartamānayoḥ pūrva-paścimatā naivam atītasya |

Como es sabido, en la substancia hay tres formas: inmóviles (pasadas), activas (presentes) e indeterminadas (futuras). De éstas, las inmóviles son aquellas que, habiendo estado activas, han cesado ahora en su actividad; las activas son las que (ahora) están ejerciendo sus funciones y tienen como procedencia inmediata la fase temporal futura. Igualmente, las que están (ahora) en el pasado tienen como procedencia inmediata el presente. ¿Por qué el presente no procede del pasado? Porque (entre ellos) no hay relación de antes y después.

 

tasmān nātītasyāsti samanantaraḥ | tad anāgata eva samanantaro bhavati vartamānasya |

La relación de anterioridad y posterioridad en el caso del futuro con el presente, no es la misma que la existente entre el presente (y el pasado). No hay posterioridad en el pasado. De la misma forma, en el futuro solo hay anterioridad respecto del presente.

—Vyāsa reflexiona sobre el motivo por el cual existe una dirección en el tiempo, es decir, el por qué el futuro sigue al presente y el pasado precede al presente. Para ello apela a una relación de “antecedente-consecuente” que no se da entre el pasado y el presente pero sí entre el presente y el futuro. Así entre el futuro y el presente se da esa relación mientras que entre el presente y el pasado no. Esta relación de “antecedente-consecuente” se basa en la contigüidad de estados externos de la substancia. Este comentarista, al glosar el aforismo siguiente, aclara que entre el futuro y el presente sí se da dicha contigüidad de estados como en el caso de una pella de barro (estado1) y el de una jarra de barro moldeada por el alfarero (estado2) si bien no se da entre el pasado y el presente lo cual determina la dirección temporal. Lo importante, más que las razones expuestas, es resaltar que se plantea la direccionalidad del tiempo (Buendía, Emilio García “El yoga como sistema filosófico”, pag, 372).

 

athāvyapadeśyāḥ ke? sarvaṃ sarvātmakam iti |

¿Cuáles son (las formas, dharma) indeterminadas? Todo participa de la naturaleza de todo.

 

yathoktaṃ—jala-bhūmyoḥ pāriṇāmikaṃ rasādi-vaiśvarūpyaṃ sthāvareṣu dṛṣṭaṃ,

Sobre esto se ha dicho: “toda forma, como el sabor y otros (elementos sutiles), se encuentra contenida en (los elementos más toscos, como) el agua, la tierra, etc; (igualmente, estos elementos) se pueden observar en las plantas y (éstas, a su vez) en los animales”.

 

tathā sthāvarāṇāṃ jaṅgameṣu jaṅgamānāṃ sthāvareṣv iti | evaṃ jāty-anucchedena sarvaṃ sarvātmakam iti |

Así pues, dado que la naturaleza común no se destruye, todo, independientemente de su clase, posee la naturaleza de todo.

 

deśa-kālākāra-nimittāsambandhān na khalu samāna-kālam ātmanām abhivyaktir iti |

Sometidas a las influencias de lugar, tiempo, forma y causa, las formas no se manifiestan de manera simultánea.

 

ya eteṣv abhivyaktānabhivyakteṣu dharmeṣv anupātī sāmānya-viśeṣātmā so’nvayī dharmī |

Lo que permanece a través de estas formas, sean manifiestas o no, que está presente en todo pero es distinto de todo (anvayin), cuya esencia es tanto particular como genérica, es la substancia.

 

yasya tu dharma-mātram evedaṃ niranvayaṃ tasya bhogābhāvaḥ |

Pero para algunos (idealistas, principalmente del budismo yogācāra, o vijñānavāda) que mantienen que este mundo es solo forma sin soporte permanente alguno, no podría haber experiencia.

—En III.13 Patañjali emplea el término dharma en el sentido técnico de “forma”, la cual es de naturaleza cambiante. Esta contrasta en III.14 con el concepto de “poseedor del dharma” (dharmin), la naturaleza esencial subyacente o ·substancia” inmutable (en oposición a la forma cambiante). Prakṛti es la “substancia” permanente (dharmin) y sus series de transformaciones son las formas (dharma). Aplicando la doctrina satkāryavāda, la cual afirma que los cambios afectan solo a la forma del objeto y no a la substancia que subyace, Patañjali diferencia tres formas o estados de un objeto: su aspecto “apagado” (śānta) o pasado, su aspecto “actual” (udita) o presente, y su aspecto “indeterminado” (avyapadeśya) o futuro. Los tres están relacionados con la misma “substancia” o “poseedor del dharma”, siempre presente, aunque no puede estar contenida por (y por tanto es diferente de) sus modificaciones o formas; es decir, asume muchos cambios pero éstos no la definen completamente. Vyāsa contrasta explícitamente este punto de vista con la doctrina budista del anātman, el no-yo o negación de la esencia, según la cual existe una multiplicidad de formas cambiantes pero no subyace ninguna esencia o substancia (Witcher, Ian “The Integrity of the Yoga Darshana”).

—La substancia se encuentra presente en todo momento en sus formas. Las formas inmóviles son las que han sido, las activas son las que son, y las indeterminadas son las que serán, es decir, las que en este momento son todavía posibilidades latentes. Las tres están relacionadas con la misma substancia. Vyāsa contrasta explícitamente esta opinión con la concepción budista del anātman o inesencialidad, según la cual solo hay miríadas de formas cambiantes pero sin substancia soporte. Los tres tipos de transformación se pueden entender como las diferentes formas en que se puede observar el efecto del cambio en una substancia (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

 

kasmāt? anyena vijñānena kṛtasya karmaṇo’nyat kathaṃ bhokṛtvenādhikriyeta?

¿Por qué? Porque cuando una conciencia (vijñāna) ha llevado a cabo una acción, ¿cómo podría otra (distinta) ser responsable (de tal acción), en el sentido de experimentar (sus efectos)?

 

tat smṛty-abhāvaś ca nānya-dṛṣṭasya smaraṇam anyasyāstīti |

Además no habría memoria de ésta (conciencia): nadie recuerda lo que ha experimentado otro.

 

vastu-pratyabhijñānāc ca sthito’nvayī dharmī yo dharmānyathātvam abhyupagataḥ pratyabhijñāyate | tasmān nedaṃ dharma-mātraṃ niranvayam iti ||14||

A partir del argumento del reconocimiento (reconocer un objeto supone admitir que su forma ha cambiado), debe admitirse que hay una substancia permanente que persiste a través de los cambios de forma. Por tanto, no es cierto que este mundo sea solo cuestión de formas, sin (una substancia) presente en todo pero distinta de todo.

Una substancia contiene todas sus características y, según la forma particular que adopta, aparecerán las características que correspondan a esta forma. Sin embargo, sea cual sea la forma, sean cuales sean las características visibles, existe una base que las abarca todas. Ciertas características aparecieron en el pasado, otras aparecen ahora y otras pueden revelarse en el futuro. Los sūtras III.9 a III.14 significan que todo lo que percibimos es un hecho, no una ficción (satkāryavāda). Pero estos hechos están sometidos al cambio (pariṇāmavāda). Estas dos teorías son las bases de toda esta enseñanza (Desikachar, TKV “Yoga-sūtra de Patañjali”).

—En III.9 Patañjali explica las tres fases de la consciencia: emergente, siendo restringida y las pausas entre ambas. En III.10 describe estas pausas como una consciencia tranquila. Si se las prolonga, se unen la omnidireccionalidad y la unidireccionalidad, sin que haya espacio para la emergencia o la restricción de los pensamientos (III.11). El sūtra III.12 explica que mantener esos momentos tranquilos provoca un estado de consciencia equilibrado, que en III.13 aparece descrito como un estado cultivado y armonioso. La emergencia y restricción de los pensamientos son las tendencias (dharma) de citta, y el estado tranquilo es su cualidad característica (dharmin) (Iyengar, BKS “Luz sobre los Yoga Sūtras de Patañjali”, p. 284).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||3.14|| śāntā kṛtasvasvavyāpārā atītē.dhvani anupraviṣṭāḥ, uditā yē.nāgatamadhvānaṅ parityajya vartamānē.dhvani svavyāpāraṅ kurvanti, avyapadēśyā śaktirūpēṇa sthitā vyapadēṣṭuṅ na śakyantē tēṣāṅ niyatakāryakāraṇarūpayōgyatayā.vacchinnā śaktirēvēha dharmaśabdēnābhidhīyatē. taṅ trividhamapi dharma yō.nupatati anuvartatē.nvayitvēna svī karōti sa śāntōditāvyapadēśyadharmānupātī dharmītyucyatē. yathā suvarṇaṅ rucakarūpadharmaparityāgēna svastikarūpa dharmāntaraparigrahē suvarṇarūpatayā.nuvartamānaṅ tēṣu dharmēṣu kathaṅcidbhinnēṣu dharmirūpatayā sāmānyātmanā dharmarūpatayā viśēṣātmanā sthitamanvayitvēnāvabhāsatē.

Las que están en reposo son aquellas que, habiendo realizado sus respectivas funciones, han ingresado a la fase anterior. Las que están en actividad son aquellas que, habiendo abandonado la fase ulterior, realizan sus respectivas funciones en la fase presente. Las indefinibles son aquellas que, existiendo en forma de potencia (śakti), no pueden ser definidas. Y así, por ejemplo, se dice que todo está contenido en todo. Con la palabra “forma constitutiva” (dharma), se indica aquí sólo la potencia (śakti), limitada por su conformidad a una causa y un efecto determinados. Y aquello que se conforma, a esto, que depende de esta triple forma constitutiva y se apropia de ella como consecuencia necesaria, es llamado una substancia, la cual se conforma a. sus formas constitutivas, sean en reposo, o en actividad, o indefinibles. Así el oro, por ejemplo, sigue conservando su naturaleza de oro al abandonar una determinada forma constitutiva, representada por un collar, para adoptar otra determinada forma constitutiva, representada por un adorno en forma de svastika; en estas formas constitutivas, en cierto modo diferentes, se presenta consecuentemente como estable, en virtud de su carácter de identidad en tanto que substancia y de su carácter de particularidad en tanto que forma constitutiva.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

En un substrato permanente, tras la cesación de una forma, surge otra y esto se denomina cambio. Lo que siempre se encuentra en las formas, estén inmóviles, activas o indeterminadas, que posee una naturaleza indivisible dentro de lo dividido, es la substancia (dharmin). La substancia cambia como las ondulaciones de la ropa, y esta potencialidad de circularidad son las formas, las cuales existen en la substancia, aunque no se encuentren manifiestas. Igual que un trozo de oro, en distinto lugar y tiempo, produce artículos diversos como pendientes, etc., es evidente que surgen de él distintos productos, por lo que se infiere que la substancia tiene existencia real. Las formas se distinguen de acuerdo a su actividad, pero no se distinguen de algo que se ha retrotraído a su causa. Cuando una impresión latente (saṃskāra) activadora (del estado mental ordinario) se ve superada por otra inhibidora, la primera entra en el pasado y sale del presente. Pero es algo que reaparecerá en el futuro para volverse entonces presente, aunque no en secuencia directa (desde el pasado). Por ello, se afirma que el futuro sigue al pasado.

Objeción: si todo participa de la naturaleza de todo, entonces todo se percibiría por todas partes y nunca se percibiría el dolor ante la separación de las cosas queridas.

Respuesta: existe restricción impuesta por las influencias de lugar, tiempo, forma y causa, por lo que las cosas no se manifiestan de forma simultánea. Así, existen cosas tales como el dolor producido por la separación de lo que se quiere. Dado que en cada caso, las causas (influyentes) son muy numerosas, la forma (futura) no puede ser determinada.

Respecto a quien considera que solo hay conocimiento, puesto que la forma perece a cada instante, nunca se alcanzaría el estado de pasado, futuro y presente en el mismo momento, con lo cual no podría existir una relación entre lo experimentado y lo que experimenta.

 

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