Yoga Sūtras

Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: agosto, 2018

 

बन्धकारणशैथिल्यात्प्रचारसंवेदनाच्च चित्तस्य परशरीरावेशः॥३८॥

bandhakāraṇaśaithilyātpracārasaṃvedanāc ca cittasya paraśarīrāveśaḥ ||38||

Cuando se debilita la causa del apego [al propio cuerpo] y se comprende el mecanismo de proyección [mental], [entonces es posible] la penetración de la mente en otro cuerpo

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

Mediante la relajación de la causa de relación (al cuerpo) y la experiencia de emisión, entrada de citta en otro cuerpo

Georg Feuerstein

Mediante la relajación de las causas de apego [al propio cuerpo] y a través de la experiencia de emisión, la conciencia [es capaz de] entrar en otro cuerpo

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

A partir de la relajación de la causa del apego y la percepción de una manifestación, penetración de la mente en otro cuerpo

P. V. Karambelkar

A partir de la relajación de la causa de atadura (de citta) y de la comprensión (de sus formas) de movimiento en todas las direcciones, (es posible) la entrada del citta (del yogui) en el cuerpo de otro (ser vivo)

James Haughton Woods

Como consecuencia del aflojamiento de las causas de apego y como resultado del conocimiento del procedimiento [del complejo mental], el complejo mental penetra en el cuerpo de otro

66. Phulgenda Sinha

Mediante la relajación del apego de la mente al objeto (de concentración) y la adquisición de conocimiento del movimiento (de su mente), la mente puede entrar en el cuerpo de otra persona

Emilio García Buendía

Con la disminución de la causa de las ligaduras y con el conocimiento del comportamiento (de la mente) (se consigue) la entrada de la mente consciente en otro cuerpo

Oscar Pujol

Gracias al debilitamiento de la causa de la atadura y al conocimiento del traspaso, se produce la entrada de la mente en otros cuerpos

 

Vocabulario

bandha-kāraṇa-śaithilyāt pracāra-saṃvedanāt ca cittasya para-śarīra-āveśaḥ

bandha-kāraṇa-śaithilyāt (con el debilitamiento de la causa del apego) ca (y) pracāra-saṃvedanāt (el surgimiento del conocimiento de la proyección), para-śarīra-āveśaḥ (penetración en otro cuerpo) cittasya (de la mente)

 

bandha-: 1) conexión con algo, poner junto a algo, unir; 2) fijación, atadura, unión, apego.

karaṇa-: causa, acción, origen.

śaithilya (śaithilyāt): (m, abl, sg) a través de la relajación, mediante el aflojamiento, con el debilitamiento, la flojedad o la laxitud.

pracāra-: salida al exterior, desplazamiento, vagabundeo, pasaje.

saṃvedana (saṃvedanāt): (n, abl, sg) surgimiento del conocimiento, origen de la experiencia, la sensación o la comprensión.

ca: y, también, incluso.

citta (cittasya): (m, gen, sg) de o desde la mente, la razón, la inteligencia o la conciencia.

para-: supremo, superior, profundo, elevado 1) otro, diferente, siguiente; 2) indica la idea de ir mas allá.

śarīra-: cuerpo, cuerpo sólido, soporte; 1) todo aquello susceptible de deteriorarse.

āveśa (āveśaḥ): (m, nom, sg) entrada, penetración, toma de posesión.

 

Otras variaciones del texto original:

bandhakāraṇaśaithilyātpracārasaṃvedanāc ca cittasya paraśarīrapraveśaḥ

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

lokī-bhūtasya manaso’pratiṣṭhasya śarīre karmāśaya-vaśāt bandhaḥ pratiṣṭhety arthaḥ | tasya karmaṇo bandha-kāraṇasya śaithilyaṃ samādhi-balād bhavati |

La mente sensible no se encuentra (intrínsecamente) fija; permanece activa constantemente. El hecho es que permanece ligada al cuerpo mediante las ataduras de su depósito de karma. Por medio del samādhi se logra aflojar las causas de las ataduras;

 

pracāra-saṃvedanaṃ ca cittasya samādhijam eva | karma-bandha-kṣayāt sva-cittasya pracāra-saṃvedanāc ca yogī cittaṃ sva-śarīrān niṣkṛṣya śarīrāntareṣu nikṣipati |

el conocimiento de cómo funciona la mente es posible solo a través del samādhi. Gracias a la disminución de las ataduras del karma y al conocimiento de su propio funcionamiento mental, el yogui retira la mente de su cuerpo y la deposita en otro distinto.

No está claro si se apunta al conocido fenómeno de la proyección astral o si la transferencia de conciencia a otro cuerpo hay que entenderla literalmente. En el primer caso la frase paraśarīra haría referencia al cuerpo sutil, en lugar de a otro cuerpo físico. Vyāsa se inclina por la interpretación literal y explica que la causa del apego de la conciencia al cuerpo está en los activadores subliminales almacenados en la memoria profunda (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

—Hay dos condiciones para esta realización: (i) debilitar las causas de las ataduras al cuerpo físico, es decir los cinco kleśas y el karma por medio de la concentración, y (ii) contemporáneamente crece el conocimiento de los procedimientos de la mente, la manera como ésta se desplaza desde la región del corazón a través de los sentidos en dirección de los objetos, los conductos por los cuales circula y el vehículo a través del cual debe pasar cuando entra en el cuerpo y lo abandona (Gardini, Walter “Yoga clásico”).

—Por la indagación sobre la causa de ésta rígida situación que liga la mente al individuo y por el examen de los medios para relajar esta rigidez, aparece un gran potencial en el individuo para ir más allá de sus límites personales. La mente ha de ser capaz de distinguir los resultados de acciones pasadas que impiden la percepción clara. Gracias a la práctica sistemática de prāṇāyāma y de otras disciplinas, el campo de las actividades mentales puede ser extendido para ejercer una influencia sobre otras personas (Desikachar, TKV “Yoga-sūtra de Patañjali”).

—En éste sūtra, con la aclaración de los comentaristas, se indica que la mente consciente es inestable por naturaleza permaneciendo ligada a un cuerpo por las ataduras derivadas de las acciones llevadas a cabo en el pasado. Conociendo el funcionamiento de esa mente consciente y el modo como entra y sale del cuerpo físico y relajando la atadura de dichas acciones pasadas que le ligan a su actual cuerpo físico, es posible salir de la propia envoltura corporal y entrar en otra ajena (García Buendía, Emilio “El yoga como sistema filosófico” pág. 402).

—Ver nota de James Mallinson en YS III.39 (n.a.)

Citta reside en un cuerpo concreto gracias al convencimiento de “ser uno mismo”, lo cual es la causa de su apego. Cuando se logra puruṣa-jñāna gracias al saṃyama del sūtra III.35, citta, aparentemente, se independiza de su rígida atadura con puruṣa-tattva. Al mismo tiempo alcanza la realización de que es diferente del cuerpo y no necesita mantener la atadura que durante tanto tiempo ha tenido con él desde el mismo nacimiento, debido a circunstancias fortuitas. De esta forma se vuelve también, como si dijéramos, independiente del cuerpo. La causa de su atadura con un cuerpo concreto se elimina y ahora es libre de dejar ese cuerpo y salir. Mediante los vibhūtis de los sūtras III.29 y III.34 el yogasādhaka puede entender perfectamente la forma de moverse y actuar en el cuerpo y también su verdadera naturaleza y potencialidades, gracias a las cuales también puede comprender como moverse paralelamente a cualquier sitio fuera del cuerpo. El yogasādhaka, si así lo desea, puede transferir su citta a otro cuerpo, tal como se indica en el sūtra. Aquí surge la siguiente pregunta: ¿Por qué querría el citta de un yogui entrar en otro cuerpo y dónde encontraría uno disponible? Existen varias razones por las que una persona querría entrar en otro cuerpo, tanto espirituales como no espirituales. Si el yogasādhaka no posee el suficiente equilibrio mental, es decir la necesaria madurez, quizás solo pretendería probar su vibhūti, el cual sería entonces considerado un siddhi, tan pronto como fuese consciente de que tal poder se habría despertado en él… Pero incluso un yogasādhaka suficientemente experto podría desearlo para disfrutar placeres mundanos si aún no ha logrado el suficiente nivel de vairāgya… Un yogui avanzado lo hace únicamente con un propósito espiritual. Puede entrar mediante un citta (creado) en el cuerpo de la otra persona o incluso de cualquier ser vivo, simplemente para agotar de forma rápida todo su depósito de karma-saṃskāras. Estos cuerpos surgen como creados por el yogui con este objetivo concreto; técnicamente se denominan nirmāṇa (=creado) kāya (=cuerpo) y tal como se explicará más adelante (sūtra IV.2 y ss.) el yogui se apropia de ellos a partir de la producción regular de prakṛti y fuerza a un citta a penetrarlo. La última parte de la pregunta se ha contestado en cierta medida en la respuesta dada a la primera parte. El yogui utiliza el cuerpo de una persona o ser vivo, muerto recientemente, en el cual aún no hay descomposición y resulta adecuado para su propósito. Pero tal cuerpo puede no estar disponible cuando se necesite. Algunos comentadores sugieren que ante esta circunstancia el yogui utilizará el cuerpo de un discípulo que esté dispuesto a cooperar. Pero esto será posible solo si el cuerpo del discípulo es adecuado para cumplir el propósito del yogui. Sin embargo, el yogui realmente avanzado utilizará los cuerpos apropiados, humanos o no, entre los que están en proceso de creación a partir de la abundancia de prakṛti. Una serie de preguntas secundarias aparecen sobre qué pasa en el citta que entra en otro cuerpo. Si los dos cittas permanecen en el cuerpo o si el citta del yogui desplaza al citta presente en ese otro cuerpo y, entonces, ¿qué sucede? ¿Y como sería posible que el citta de ese cuerpo saliese si no ha adquirido tal habilidad? Si el yogui dispone de un cuerpo fallecido recientemente, esta cuestión no se aplica porque citta sale del cuerpo en el momento de la muerte. Cuando el yogui avanzado utiliza un cuerpo creado recientemente por el proceso natural de prakṛti, la cuestión tampoco es pertinente porque aún no hay citta en él y el yogui puede crearla y suministrarla. Cuando el yogui utiliza el cuerpo de un discípulo colaborador, siendo el mismo discípulo un yogui avanzado o si el guru lo entrena en la técnica de saṃyama que permite sacar a citta del cuerpo y mantenerla en suspenso temporalmente, puede permanecer fuera sin soporte de otro cuerpo. Cuando la otra persona no es un yogui en absoluto o no es siquiera humano, el citta del otro cuerpo permanece subyugado por el poder dominador del citta del yogui. Durante el tiempo en que el yogui mantiene citta fuera de su cuerpo, se asegura perfectamente de que permanece seguro y protegido de animales, insectos, etc. Puesto que el cuerpo no muere, no hay descomposición, tal como sucede tras la muerte (Karambelkar, Dr. P.V. “Pātañjala Yoga Sūtra”, pag. 450-453).

 

nikṣiptaṃ cittaṃ cendriyāṇy anupatanti |

Al mismo tiempo que se desplaza su mente, los sentidos la acompañan.

 

yathā madhukara-rājānaṃ makṣikā utpatantam anūtpatanti niviśamānam anuniviśante tathendriyāṇi para-śarīrāveśe cittam anuvidhīyanta iti ||38||

Igual que las abejas revolotean tras la abeja reina y se posan cuando esta lo hace, así los sentidos siguen a la mente en su penetración en otro cuerpo, y se distribuyen en él (YB.II.54).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||3.38|| vyāpakatvādātmacittayōrniyatakarmavaśādēva śarīrāntargatayōbhōktṛbhōgyabhāvēna yatsaṅvēdanamupajāyatē sa ēva śarīrē bandha ityucyatē. tadyadā samādhivaśādbandhakāraṇaṅ dharmādharmākhyaṅ śithilaṅ bhavati tānavamāpadyatē. cittasya ca yō.sau pracārō hṛdayapradēśādindriyadvārēṇa viṣayābhimukhyēna prasarastasya saṅvēdanaṅ jñānamiyaṅ cittavahā nāḍaī, anayā cittaṅ vahati, iyaṅ ca rasaprāṇādi vahābhyō nāḍībhyō vilakṣaṇēti, svaparaśarīrayōryadā saṅcāraṅ jānāti tadā parakīyaṅ śarīraṅ mṛtaṅ jīvaccharīraṅcittasaṅcāradvārēṇa praviśati. cittaṅ paraśarīrē praviśadindriyāṇyapi anuvartantē madhukararājamiva madhumakṣikāḥ. "atha paraśarīrapraviṣṭō yōgī svaśarīravattēna vyavaharati. yatō vyāpakayōścittapuruṣayōrbhōgasaṅkōcē kāraṇaṅ karma taccētsamādhinā kṣiptaṅ tadā svātantryātsarvatraiva bhōganiṣpattiḥ".

El sí-mismo (ātman) y la mente, al penetrar en el cuerpo, se encuentran en una relación de necesaria dependencia bajo el imperio de una determinada acción; la conciencia que nace como consecuencia de que ellos se hayan convertido en el que disfruta y lo disfrutable, es llamada la atadura del cuerpo. Cuando, bajo el imperio del énstasis, la causa de esta atadura, cuya acción adopta las formas del mérito (dharma) y e] demérito (adharma), resulta debilitada, se obtiene, entonces, un estado de tenuidad; cuando se conoce los procedimientos de la mente, la manera cómo ésta se desplaza desde la región del corazón, a través de los sentidos, en dirección a los objetos; cuando se conoce el canal (nāḍī) conductor de la mente, por el cual circula la mente, y se sabe que es diferente de los canales por los cuales circulan los alientos vitales, tanto en lo que respecta al cuerpo de otros como al propio; cuando se conoce integralmente el procedimiento, entonces, por medio de este procedimiento, penetra la mente en los cuerpos ajenos, vivos o muertos. Y al penetrar la mente en un cuerpo ajeno, la siguen los órganos de los sentidos, tal como siguen las abejas a la abeja reina. Y entonces, el yogui que ha penetrado en un cuerpo ajeno, actúa con él como si fuera con su propio cuerpo. Puesto que la acción (karman) es causa de restricción de la fruición, tanto de la mente como del sí-mismo, en tanto se encuentran en relación de necesaria dependencia, cuando esto es destruido por el énstasis, entonces pueden disfrutar en todas partes debido a que no están restringidos.

 

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