Yoga Sūtras

Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: marzo, 2017

 

वहिरकल्पिता वृत्तिर्महाविदेहा ततः प्रकाशावरणक्षयः॥४३॥

bahirakalpitā vṛttirmahāvidehā tataḥ prakāśāvaraṇakṣayaḥ ||43||

La actividad externa no conceptual [de la mente] es el profundo estado [mental] sin conexión corporal; con él desaparece el velo que oculta la luz [interior]

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

La no imaginaria (real) -actividad (que define cita) externa es el gran estado-fuera-del-cuerpo. A partir de esto, la dispersión del cobertor de la luz

Georg Feuerstein

Una no imaginaria fluctuación (vṛtti) externa [de la conciencia] es el “gran incorpóreo”, a partir del cual [se logra] la reducción de los cobertores de la luz [interior]

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

Una genuina fluctuación externa es el gran descarnado; a partir de aquí se destruye el cobertor de la luz

P. V. Karambelkar

(A partir de éste saṃyama también resulta) el vṛtti (de la mente o de citta) (denominado como) el Mahāvideha (el Gran incorpóreo) (vṛtti con una direccionalidad) externa (e) inimaginable. A partir de esto (más adelante se logra) la disminución y desaparición de los cobertores de la iluminación (interior)

James Haughton Woods

Una fluctuación aparentemente no regulada es el Gran Desencarnado; su resultado es la reducción de los cobertores de la luminosidad

71. Phulgenda Sinha

La implicación de la mente (concentración) con todos los objetos externos es inimaginable por el intelecto debido a la vastedad de formas (gran variedad de formas). Mediante la práctica de Saṃyama en ellos se desvanece el cobertor del conocimiento (luz)

Emilio García Buendía

La fluctuación mental no construida externamente (se denomina) gran incorpórea, por tanto (por saṃyama sobre ella se obtiene) la disolución de la obstrucción de la luminosidad

Oscar Pujol

La función externa y no mediatizada [de la mente es llamada] la Gran Incorpórea. A partir de ahí, la destrucción del velo de la luz

 

Vocabulario

bahir akalpitā vṛttir mahā-videhā tataḥ prakāśa-āvaraṇa-kṣayaḥ

bahir akalpitā vṛttir (la actividad externa no conceptual) mahā-videhā (es el profundo estado incorpóreo); tataḥ (con él) prakāśa-āvaraṇa-kṣayaḥ (desaparece el velo que oculta la luz)

 

bahis- (bahir-): afuera, exterior, externo.

akalpita (akalpitā): (f, nom, sg) sin forma, no conceptual; genuina, natural, inimaginable, no intelectual.

vṛtti (vṛttiḥ): (f, nom, sg) modificación, giro, fluctuación; 1) remolino, torbellino; 2) proceso o actividad.

mahā-: grande, profundo, intenso.

videha (videhā): (f, nom, sg) desencarnada, incorpórea; 1) se entiende generalmente como la separación entre puruṣa y prakṛti en la muerte; 2) muerta, fallecida, difunta; 3) esbozada, resumida, esquematizada.

tad (tataḥ): (indecl) en consecuencia, de esta forma, de ahí, desde allí, desde entonces, por eso, por lo tanto, por consiguiente, así, como, igual que.

prakāśa-: luz, iluminación, brillo, esplendor; 1) naturaleza de sattva, uno de los tres principios fundamentales de la materia (guṇas).

āvaraṇa-: cobertor, velo, barrera, impedimento, obstáculo.

kṣaya (kṣayaḥ): (m, nom, sg) 1) destrucción, desaparición, eliminación, pérdida, fin; 2) disminución, declive, depreciación.

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

śarīrād bahir manaso vṛtti-lābho videhā nāma dhāraṇā | yadi śarīra-pratiṣṭhasya manaso bahir-vṛtti-mātreṇa bhavati, kalpitety ucyate |

El proceso mental (que funciona) fuera del cuerpo es la concentración (dhāraṇā) denominada sin forma, inconcebible o no conceptual (akalpitā); si se trata de un proceso mental sobre objetos externos, pero en conexión con el cuerpo, se denomina incorpórea conceptual (kalpitā);

 

tu śarīra-nirapekṣā bahir-bhūtasyaiva manaso bahir-vṛttiḥ, khalv akalpitā | tatra kalpitayā sādhayaty akalpitāṃ mahā-videhām iti,

más, cuando se trata de un proceso mental externo que se halla desconectado del cuerpo mismo, es no conceptual (sin forma). Se practica a través del conceptual para lograr el no conceptual, que es el profundo estado incorpóreo.

 

yayā para-śarīrāṇy āviśanti yoginaḥ | tataś ca dhāraṇātaḥ prakāśātmano buddhi-sattvasya yad āvaraṇaṃ kleśa-karma-vipāka-trayaṃ rajas-tamo-mūlaṃ tasya ca kṣayo bhavati ||43||

Con él, el yogui puede entrar en otros cuerpos. Gracias a la concentración, desparece el velo del intelecto cuya esencia es la luminosidad y que se manifiesta triplemente como obstáculos al conocimiento (kleśas), acciones (karma) y sus frutos (vipāka).

Vyāsa diferencia entre una fluctuación exterior de la conciencia que reside en el cuerpo y una fluctuación exterior que se externaliza. La primera se denomina kalpitā (literalmente, “con forma”) y la segunda akalpitā (“sin forma”). Explica que el tipo sin forma se logra mediante el otro tipo y que se trata de una concentración (dhāraṇā). Lo que se pretende explicar aquí es la proyección de la conciencia fuera del cuerpo, primero como un ejercicio intelectual (kalpitā) y más adelante como la auténtica externalización de la conciencia, no intelectual (akalpitā). Como aclara Vācaspati Miśra, esto no tiene solo como propósito la penetración en otro cuerpo, sino también la eliminación de los conceptos erróneos que acompañan la naturaleza de la conciencia (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

—Mediante saṃyama sobre la consciencia, el yogui vive sin un cuerpo; esto es algo inimaginable y, sin embargo, cierto. Es un siddhi, llamado mahāvideha siddhi o gran descarnación... Si la consciencia se traslada fuera del cuerpo, pero mora en el cuerpo, se denomina un estado imaginable. Cuando esa misma consciencia pasa fuera del cuerpo, independiente y sin morar en él, entonces es un estado inimaginable. En mahāvideha, el yogui desconecta su cuerpo de la consciencia, de manera que no le influyan las aflicciones (Iyengar, BKS “Luz sobre los Yoga Sūtras de Patañjali”, p. 319).

A medida que el yogui progresa siente debilitarse las ataduras de las envolturas corporales y su dependencia de los sentidos y de la razón discursiva. Empieza a dirigir su mente a lo que esta fuera de su esfera limitada y, eventualmente, llega a alcanzar el “gran estado incorpóreo” en que ya no está más condicionado por el ego y la mente existe como si fuese independiente del cuerpo, los sentidos y la razón (Gardini, Walter “Yoga clásico”).

La mente influye en nuestra percepción por medio de la memoria, la imaginación y otras características como, por ejemplo, la pesadez. Pero esta misma mente puede verse modificada hacia un estado en que ésta no altere la percepción de un objeto. Cuando sucede esto, nuestra percepción del objeto es correcta. Además es posible alejar la mente de la percepción de un objeto, por más atractivo y tentador que sea. Con el estudio de estos fenómenos y con el desarrollo de las condiciones en las que la mente no comete error de percepción aparece una facultad extraordinaria que permite sondear la mente de los demás. También se reducen las nubes que oscurecen la percepción correcta. Las nubes ensombrecedoras son los obstáculos del II.3 (Desikachar, TKV “Yoga-sūtra de Patañjali”).

—El problema que plantea este sūtra es comprender el significado de akalpita-vṛtti, dicho en otras palabras, ¿qué clase de oscilación o fluctuación mental cae bajo el concepto de “genuino, no artificial, no construido” (akalpita)? En este caso se interpreta en este trabajo como cualquier fluctuación mental que carece de contenido, de representación, es decir, que no es intencional. De hecho, Vyāsa divide las modificaciones mentales (vṛttis) en dos tipos: 1) “construidas” (kalpita) y 2) “no construidas” (akalpita). Para poder pensar si esto fuera posible se puede acudir a un experimento mental dado que nuestra memoria carece de este recuerdo. Imaginemos a un recién nacido con unos pocos meses que obviamente tiene actividad cerebral y recibe un cúmulo de inputs que carecen aún de significado para él. Desde ese punto de vista, cuando el ser humano percibe el mundo externo automáticamente el cerebro identifica y atribuye sentido a todo el torrente de información que recibe. Por eso, las fluctuaciones mentales de cualquier adulto se podrían denominar “construidas, manufacturadas”. A sensu contrario todas las percepciones que aún no han sido elaboradas o dotadas de sentido se podrían denominar “genuinas, no artificiales, no construidas” (akalpita) (García Buendía, Emilio “El yoga como sistema filosófico”, pág. 409).

—Este sūtra ofrece otro método para hacer salir la mente del cuerpo y poder poseer mentalmente el cuerpo de otro (cf. 3.38). Según Vyāsa, la mente puede salir del cuerpo de dos formas diferentes: de una forma directa o de una forma indirecta, mediatizada por los sentidos. La forma indirecta o mediatizada se produce durante la percepción de objetos externos cuando la mente capta la forma de estos objetos mediante la ayuda de los sentidos. La sustancia mental literalmente se derrama a través de los sentidos y sale fuera para captar las propiedades externas de la forma, el tacto, el gusto, el sonido y el olor. Por lo tanto, el proceso mental mediante el cual la mente, permaneciendo en el cuerpo, sale al exterior a través del canal de los sentidos es la función externa mediatizada de la mente y se denomina Incorpórea (videha). En el caso de la función externa no mediatizada, la mente, desde fuera del cuerpo y con total independencia, percibe otro objeto externo. Esta función externa no está mediatizada y se denomina la Gran Incorpórea o Mahāvideha. La Mahāvideha tiene la capacidad de destruir el velo formado por rajas y tamas que cubre la mente. Según Vyāsa, para conseguir esta Gran Incorpórea hay que meditar en la Incorpórea, la función que hace salir la mente de una forma indirecta. Los yoguis avanzados, pues, pueden hacer salir la mente del cuerpo en la meditación profunda de un objeto externo, y de este modo incluso pueden poseer otros cuerpos  (Pujol, Oscar “Yogasūtras”, p. 300-301).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||3.43|| śarīrādvahiryā manasaḥ śarīranairapēkṣyēṇa vṛttiḥ mahāvidēhā nāma vigataśarīrāhaṅkāradārḍhyadvārēṇōcyatē. tatastasyāṅ kṛtātsaṅyamātprakāśāvaraṇakṣayaḥ sāttvikasya cittasya yaḥ prakāśastasya yadāvaraṇaṅ klēśakarmādi tasya kṣayaḥ pravilayō bhavati. ayamarthaḥ -- śarīrāhaṅkārē sati manasō bahirvṛttiḥsākalpitētyucyatē. yadā punaḥ śarīrāhaṅkārabhāvaṅ parityajya svātantryēṇa manasō vṛttiḥ sā.kalpitā, tasyāṅ saṅyamādyōginaḥ sarvē cittamalāḥ kṣīyantē.

Es llamada la gran incorpórea aquella modificación (vṛtti) de la mente (manas) que, sin tener en cuenta al cuerpo, existe fuera del cuerpo, al debilitarse la relación existente entre el cuerpo y la yoidad (ahaṃkāra). De aquí, es decir de la práctica del saṃyama sobre esto, resulta la destrucción del velo que cubre la claridad, es decir, la claridad de la mente bajo su aspecto puro o luminoso (sátvico); la destrucción o desaparición se refiere al velo que la cubre (āvaraṇa), y que consiste en las imperfecciones naturales, las acciones, etc. El sentido es el siguiente. El funcionamiento (vṛtti) externo de la mente (manas) se dice que es mentalmente elaborado (kalpita), mientras existen el cuerpo y la yoidad. Una vez abandonada, sin embargo, la vinculación entre el cuerpo y la yoidad, aparece por sí misma una función de la mente que no es elaborada mentalmente. Mediante la práctica del saṃyama sobre esto, desaparecen para el yogui todas las máculas de la mente (citta).

tadēvaṅ pūrvāntaviṣayāḥ parāntaviṣayā madhyabhavāśca siddhīḥ pratipādyanantaraṅ bhuvanajñānādirūpā bāhyāḥ kāyavyūhādirūpā abhyantarā parikarmaniṣpannabhūtāśca maitryādiṣu balānītyēvamādyāḥ samādhyupayōginīścāntaḥkaraṇabahiḥ karaṇalakṣaṇēndriyabhavāḥ prāṇādivāyubhavāśca siddhīścittadārḍhyātsamādhau samāśvāsōtpattayē pratipādyēdānīṅ svadarśanōpayōgisabījanirbījasamādhisiddhayē vividhō pāyapradarśanāyā||ha --

Se han descrito de esta manera los poderes, tanto en lo que se refiere a los objetos de conocimiento en su fase anterior, como también en su fase ulterior y en su fase intermedia. Inmediatamente después, se han descrito las formas externas del conocimiento, como por ejemplo, del universo, así como las formas internas relacionadas, por ejemplo, con la disposición del cuerpo; igualmente, los elementos utilizados para la purificación, comenzando con las así llamadas fuerzas (bala) que se relacionan, por ejemplo, con la buena disposición. También se han descrito los procedimientos que conducen al énstasis; la naturaleza de las características del funcionamiento de los sentidos, tanto en su aspecto interior como en el exterior; la naturaleza de los alientos (vāyu), como por ejemplo, del aliento vital (prāṇa); los poderes que hacen firme la mente, cuando se produce la calma del énstasis. A continuación, con el objeto de exponer los diversos procedimientos para la obtención del énstasis con semilla y del énstasis sin semilla y que conducen a la contemplación (darśana) de sí mismo (sva), dice lo siguiente.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

El proceso mental exterior al cuerpo tiene lugar de forma puramente voluntaria, aquietando la mente sobre un objeto concreto situado en otro lugar, por medio del samādhi.

La concentración conceptual se denomina así porque se produce por medio de una concentración intencionada (saṃkalpa) de la mente ligada al cuerpo; pero cuando por medio del samādhi se disminuyen las ataduras del cuerpo, se vuelve no conceptual. Con la conceptual, quien logra el proceso mental exterior está aún limitado a causa de la restricción corporal; con la no conceptual, su experiencia ya no está limitada por la restricción corporal. Ambas se denominan incorpóreas, puesto que en ambas se encuentra la idea de “exterior”, pero la no conceptual se denomina el profundo estado incorpóreo. La práctica continuada de la meditación conceptual conduce finalmente a la no conceptual.

 

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