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Aforismos sobre Yoga de Patañjali

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Actualizado: abril, 2017

 

तदा सर्वावरणमलापेतस्य ज्ञानस्यानन्त्याज्ज्ञेयमल्पम्॥३१॥

tadā sarvāvaraṇamalāpetasya jñānasyānantyājjñeyamalpam

Entonces, a causa de la inmensidad del conocimiento [alcanzado] que ha eliminado todo obstáculo e impureza, poco queda por conocer [que merezca la pena]

(Traducción propia)

(Otras traducciones)

Vyaas Houston

Entonces, a causa de la infinitud del conocimiento, que ha eliminado el sedimento de todas las coberturas, poco queda por conocer

Georg Feuerstein

Entonces, [si] se eliminan todas las coberturas de imperfección, poco [queda] por conocer a causa de la infinitud de la sabiduría [resultante]

Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj

Entonces, poco queda por conocer debido a la inmensidad del conocimiento que está libre de toda impureza

P. V. Karambelkar

Entonces, a causa del ilimitado conocimiento de éste (yogui), que se ha liberado de todas las envolturas (es decir, factores oscurecedores) (e) impurezas, se da (es decir, queda) poco (es decir, nada más) merecedor de conocimiento

James Haughton Woods

Entonces, a causa de la infinitud del conocimiento que ha destruido todos los impedimentos limitadores, es poco lo que queda por conocer

Emilio García Buendía

Entonces, a causa de la infinitud del conocimiento libre de toda cobertura de impureza, lo que tiene que ser conocido (es) poco

Oscar Pujol

Entonces, el objeto cognoscible se vuelve pequeño debido a la infinitud de un conocimiento depurado de todas las impurezas y desprovisto de todos los velos

 

Vocabulario

tadā sarva-āvaraṇa-mala-apetasya jñānasya ānantyāt jñeyam alpam

tadā (entonces), jñānasya-ānantyāt (a causa de la inmensidad del conocimiento), sarva-āvaraṇa-mala-apetasya (que ha eliminado todo obstáculo e impureza), jñeyam alpam (poco queda por conocer)

 

tadā: (indecl) entonces, en ese caso, en ese momento, de esta forma, de acuerdo a algo, además; 1) hace referencia a algo anteriormente citado.

sarva-: todo, cada uno, entero, completo.

āvaraṇa-: cobertor, velo, barrera, impedimento, obstáculo.

mala-: impureza, imperfección, corrupción.

apeta (apetasya): (n, gen, sg) de lo que se ha eliminado, destruido o liberado.

jñāna (jñānasya): (n, gen, sg) 1) del conocimiento, de la comprensión o experiencia; 2) de la intuición; 3) de la gnosis; 4) del estado en que se conoce algo.

ānantya (ānantyāt): (n, abl, sg) a causa de la inmensidad, debido a la infinitud.

jña (jñeyaṃ): (n, nom, sg) conocimiento, sabiduría, inteligencia.

—Desde el punto de vista gramatical es interesante resaltar el gerundivo que aparece en este sūtra con la palabra jñeyam y ello porque al gerundivo se le designa también como participio de necesidad por lo que se quiere transmitir por parte del autor una idea de necesidad. Es “necesario y posible” obtener dicho conocimiento del que se habla aquí (Emilio García Buendía, Emilio “El yoga como sistema filosófico”, pag. 470).

alpa (alpam): (n, nom, sg) poco, insignificante.

 

Otras variaciones del texto original:

tadā sarvāvaraṇamalāpetasya jñānasyanaṃnyājjñeyamalpam

tadā sarvāvaraṇamalāpetasya jñānasya’a’nantyājjñeyamalpam

 

Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

 

sarvaiḥ kleśa-karmāvaraṇair vimuktasya jñānasyānantyaṃ bhavati |

El conocimiento que resulta totalmente liberado de las causas de aflicción y del karma, se vuelve inmenso.

—En este sūtra se sostiene de nuevo que el conocimiento carece de límite alguno como ya se afirmó previamente en el sūtra 54 del libro tercero basándose dicha afirmación en el hecho de que quien conoce no es la mente humana sino la “consciencia pura” (puruṣa) la cual alcanza desde lo más ínfimo hasta lo más grande; se repite la idea de la omnisciencia. Este aforismo en congruente con lo que se viene afirmando en los anteriores pues si dicho conocimiento discriminativo elimina las causas que producen aflicción siendo éstas las causantes de la ignorancia (avidyā), una vez eliminadas, se alcanza dicho conocimiento omnisciente (Emilio García Buendía, Emilio “El yoga como sistema filosófico”, pag. 470).

 

āvarakeṇa tamasābhibhūtam āvṛta-jñāna-sattvaṃ kvacid eva rajasā pravartitam udghāṭitaṃ grahaṇa-samarthyaṃ bhavati |

Cuando domina tamas, el conocimiento infinito que es sattva, queda oscurecido, pero puede percibirse parcialmente cuando se activa rajas.

 

tatra yadā sarvair āvaraṇa-malair apagatam amalaṃ bhavati, tadā bhavaty asyānantyam |

Entonces, cuando se libera de todas las impurezas que lo cubren, deviene infinito.

—Hay tres cuestiones que son de interés para todo el mundo: (i) ¿qué es lo que hay dentro de mí?; (ii) ¿qué es lo que hay fuera de mí?; (iii) ¿qué hay más allá? Pero ahora nada queda por conocer. La mente ya no se nubla con los impulsos normales (von Romberg, Margo “http://www.athayog.me.uk/sutra_ch4phn.html“).

 

jñānasyānantyāj jñeyam alpaṃ sampadyate, yathākāśe khadyotaḥ |

Con la infinitud del conocimiento, lo que queda por conocer resulta insignificante, como una luciérnaga en el (inmenso) cielo.

—La finita conciencia empírica puede conocer un solo aspecto de la realidad a cada momento, mientras que los demás aspectos permanecen ocultos. Esto se debe a la impureza natural o imperfección de la conciencia (atención selectiva). Sin embargo, cuando se vacía de la actividad conceptualizadora, la conciencia refleja las cosas como son en sí mismas. Paradójicamente, cuanto más se disminuye la actividad de la conciencia más comprensible se vuelve el conocimiento o la esfera de la conciencia. Gracias a la visión de discernimiento, la conciencia se vuelve transparente y se aproxima a la omnisciencia de la conciencia del si-mismo-esencial (III.54) (Feuerstein, Georg “The Yoga-Sūtra of Patañjali”).

 

yatredam uktam—

Al respecto, se ha dicho (que si el liberado en vida tuviese que renacer sería tan absurdo como):

 

andho maṇim avidhyat tam anaṅgukir āvayat | agrīvas taṃ pratyamuñcat tam ajihvo’bhyapūjayat || iti ||31||

“el ciego taladra la piedra preciosa;

el manco la ensarta con un hilo;

la luce quien no posee cuello;

la alaba el mudo”

(Tāitt. Āraṇyaka.I.11).

 

Bhoja — Rāja-Mārtanda (1018-1060)

||4.31|| āvriyatē cittamēbhirityāvaraṇāni klēśāsta ēva malāstēbhyō.pētasya tadvirahitasya jñānasya śaradgagananibhasyā||nantyādanavacchēdāt jñēyamalpaṅ gaṇanāspadaṅ na bhavatyaklēśēnaiva sarvaṅ jñēyaṅ jānātītyarthaḥ.

Las imperfecciones naturales, por las cuales está recubierta la mente, son los impedimentos y también los defectos. Estar despojado de ellos significa estar exento de ellos. Debido a la infinitud o ausencia de delimitación del conocimiento, semejante a un cielo sin nubes, lo que se puede conocer resulta un asunto de poca monta, es decir, que se puede conocer todo sin dificultad. Este es el sentido.

 

Śaṅkara Bhagavatpāda — Yoga-Bhāṣya-Vivaraṇa (s. XIV)

El conocimiento puro sattva, suprimida la impureza de rajas, es como un gran océano sin olas, aislado, inmutable —¿cómo podría percibir algo en ese estado? Igual que en la inmensidad del océano puede soplar el viento, la mente en su estado más puro (sattva) es activada mediante rajas. No hay actividad en la mente como tal, pues la capacidad para la acción deriva de rajas. Aunque para el ciego resulta imposible taladrar la piedra preciosa, a través de la ilusión se comprende que la perfore. De igual forma, la relación entre conocimiento y conocido solo se mantiene en el estado de ilusión (viparyaya). Sin ilusión, los guṇas se vacían de todo objetivo para puruṣa.

 

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