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Prāṇāyāmas menores: mūrcchā, plāvinī, śītālī, śītkārī

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Estos cuatro prāṇāyāmas clásicos no se suelen practicar actualmente. Tampoco hay mucha descripción sobre sus técnicas, objetivos y efectos.

 

MŪRCCHĀ

Al final de puraka se ejecuta un firme jālandharabhanda y después se espira lentamente; éste kumbhaka reduce la actividad mental de forma muy agradable (Haṭha Yoga Pradīpikā, 2.69).

Mientras se efectúa kumbhaka con comodidad, aislar la mente de todo objeto y fijar la atención en el entrecejo. Esto ocasiona el desfallecimiento de la mente y da la felicidad, ya que uniendo manas y ātman se obtiene realmente el samādhi (Gheraṇḍa Saṃhitā, 5.83).

 

Mūrcchā designa el estado de desmayo o pérdida de la consciencia que se produce tomando algunas drogas o efectuando éste prāṇāyāma. Para ello, la retención con los pulmones llenos es mantenida hasta que uno se siente desvanecer.

 

Al final de una profunda inspiración se efectúa kumbhaka aplicando los tres bandhas, especialmente jālandhara, que se mantendrá muy firme, produciéndose con la práctica una especie de estupor. Durante la espiración, se afloja ligeramente jālandhara y se alarga ésta al máximo. Los otros dos bandhas se sueltan, aunque se mantiene el control del abdomen en todo momento.

 

PLĀVINĪ

Cuando se llenan los pulmones completamente de aire, el yogui puede flotar facilmente en el agua como una hoja de loto (Haṭha Yoga Pradīpikā, 2.70).

 

Esta técnica hace bajar la gravedad específica del cuerpo bastante más de lo normal y permite a una persona flotar, lo cual no significa que deba ser practicado sumergido en el agua.

 

Para efectuarlo, se introduce primero aire en el estómago y después en los pulmones.

La forma de introducir aire en el estómago es llenando la boca de aire y, una vez cerrada, tratar de tragarlo. Algo de saliva se mezcla con este aire y cuando se imita el acto de tragar, el aire con la saliva atraviesa el esófago y encuentra el paso hacia el estómago a través del esfínter cardíaco. Esta práctica de comer aire permiter inflar el estómago muchísimo, resultando un abdomen abombado y con los músculos muy estirados.

A continuación, con el estómago lleno de aire, se inspira profundamente y se retiene la respiración con los pulmones llenos durante el mayor tiempo posible. Después se espira lenta y profundamente y se reinicia el ciclo respiratorio.

El aire permanece en el estómago durante todos los ciclos respiratorios.

Tras finalizar la última espiración pulmonar, se expulsa el aire del estómago a través del esófago y la boca artificalmente, mediante sucesivos eructos.

 

ŚĪTKĀRĪ

Inspirar por la boca produciendo un sonido sibilante, al mantener la lengua entre los dientes, y espirar a continuación por la nariz; la práctica continuada de ésta técnica vuelve al yogui hermoso como el dios del amor (Kāmadeva). Entonces, se vuelve muy atractivo para las yoguini, controla sus acciones, no siente hambre, ni sed y no se ve afectado por la somnolencia o la pereza. Con esta práctica consigue fuerza física y se convierte en maestro de yoga, libre de todas las desgracias terrenales (Haṭha Yoga Pradīpikā, 2.54-56).

 

En este ejercicio, se inspira por la boca y se espira por ambas fosas nasales.

La peculiaridad de este prāṇāyāma reside en el método de inspiración (puraka). Para ello, hay que abrir la boca un poco, bajando ligeramente la mandíbula inferior y levantando su labio superior un poco. A continuación, se coloca la lengua presionando su punta contra los incisivos superiores de tal forma que sus bordes cubren los molares y los premolares inferiores. Esta disposición de la lengua entre las dos mandíbulas deja una pequeña abertura entre los incisivos superiores e inferiores, por donde se succiona el aire en puraka produciendo un sonido similar a “ssssssiiiiii”.

Después de completar la inspiración, la lengua se retira a su posición normal en la boca y los labios se cierran. Se retiene la respiración con los pulmones llenos y se finaliza espirando (recaka) lenta y profundamente por las dos fosas nasales.

 

ŚĪTĀLĪ

Inspirar a través de la lengua en forma de tubo, como el pico de un pájaro, proyectada un poco por fuera de los labios; a continuación, espirar lentamente a través de la nariz. Este kumbhaka cura las enfermedades del abdomen y del bazo, entre otras; también evita la fiebre, la tendencia a sufrir trastornos biliares, el hambre, la sed y los efectos de los venenos (Haṭha Yoga Pradīpikā, 2.57-58).

Inspirar el aire por la boca, con la lengua estirada hacia fuera y curvada, llenando lentamente la zona abdominal. Retener el aire por un breve tiempo y expirar a continuación por ambas fosas nasales. Śītālīkumbhaka proporciona el éxito y el yogui debe practicarlo en todo momento. De esta forma se evitará la indigestión y los desórdenes surgidos del desequilibrio entre kapha y pitta (Gheraṇḍa Saṃhitā, 5.83).

 

La práctica de este prāṇāyāma comienza sacando la lengua unos dos centímetros fuera de los labios. Hecho esto se dobla la lengua longitudinalmente, tanto dentro como fuera de la boca, de manera que se forme una especie de canuto por debajo del labio superior. La parte final exterior de la lengua formará naturalmente un canal más estrecho que se inclina hacia la punta de la lengua. Este canal lingual se usa para inspirar aire del exterior al hacer puraka.

Una vez terminada la inspiración, la lengua se retira a su posición normal en la boca y los labios se cierran. Se retiene la respiración con los pulmones llenos y se finaliza espirando (recaka) lenta y profundamente por las dos fosas nasales.

 

Tanto śītkārī como śītālī, son dos técnicas utilizadas por el efecto refrescante que se produce al succionar el aire por la boca y no por la nariz.

Fisiológicamente la nariz no solo esta para respirar sino también para calentar el aire exterior cuando está más frío que el interior del cuerpo, antes de que penetre en los pulmones. Lo que se da por sentado en este prāṇāyāma es que el aire exterior no está ni por encima ni por debajo de la temperatura corporal. El aire más cálido no podrá dar un efecto refrescante. Si el aire está bastante por debajo de la temperatura corporal puede afectar los pulmones adversamente.

Estas técnicas deben practicarse en una habitación fresca durante la estación más cálida.

 

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