Yogadarśana

Escrituras

Inicio-Home | Aṣṭāṅga Yoga | Yoga Sūtras | Escrituras | Artículos | Textos en pdf | Glosario

Preguntas | Enlaces | Contactos | Derechos de autor | Acerca del autor | Bibliografía | Librería digital

Sāṃkhya Kārikā | Haṭha Yoga Pradīpikā | Gheraṇḍa Saṃhitā | Upaniṣads

 

Texto para descargar, en pdf: SK en pdf

 

Introducción

 

El Sāṃkhya Darśana es una escuela filosófica tradicional de India que acepta la existencia sustancial de dos principios eternos, uno material (prakṛti) y otro espiritual (puruṣa).

En el Sāṃkhya Kārikā, obra escrita en el siglo IV D.C. por Īśvara Kṛṣṇa, el sistema Sāṃkhya alcanza su cénit. Este texto es al Sāṃkhya Clásico lo mismo que los Yoga Sūtras con respecto al Yoga Clásico.

 

El si-mismo trascendente.

En oposición al Vedānta y a las primeras escuelas de Sāṃkhya mencionadas en el Mahābhārata, Īśvara Kṛṣṇa enseñó que la Realidad no es singular sino plural. Por un lado están las incontables y cambiantes formas inconscientes de la naturaleza (prakṛti) y, por otro lado, los innumerables si-mismos trascendentes (puruṣa) que son conciencia pura, omnipresente y eterna. La existencia de los innumerables si-mismos se prueba al observar que hay diferentes personas que nacen y mueren a distinto tiempo, que no actúan de forma simultánea y que muestran distintas cualidades y actitudes. Sin embargo, todos los si-mismos son testigos pasivos (sākṣin), esencialmente aislados (kevala), neutrales (madhyastha) y no agentes (akṛta). Contemplado más de cerca, este pluralismo resulta ilógico. Si los incontables si-mismos son todos omnipresentes, deberán entremezclarse unos con otros de forma infinita, por lo que lógicamente deben considerarse idénticos. Este problema ha sido tratado una y otra vez por varios filósofos y, mientras que el no dualismo de Śaṅkara es intelectualmente más elegante, el no dualismo cualificado de Rāmānuja quizás satisface mejor tanto a la razón como a la intuición.

 

Los guṇas.

Īśvara Kṛṣṇa enseñó que la naturaleza (prakṛti) es una estructura multidimensional creada mediante el concurso de tres fuerzas primarias, las cualidades dinámicas (guṇa). La palabra guṇa significa literalmente “hebra” pero posee un amplio número de connotaciones. En el contexto de la metafísica del Yoga y del Sāṃkhya el término hace referencia a las últimas e irreducibles “realidades” del cosmos. Los guṇas, que son de tres tipos, se pueden asemejar a los “quantum” de la física moderna. Los tres guṇas son sattva, rajas y tamas. Subyacen en todo lo material, incluidos los fenómenos psicomentales.

Los guṇas son naturaleza, igual que los átomos son materia-energía. Juntos son responsables de la inmensa variedad de formas naturales y de todos los niveles de existencia que se hallan aparte de los si-mismos trascendentes, los cuales son conciencia no cualificada.

 

La naturaleza y su evolución.

La naturaleza fenoménica, con sus distinciones de cosas y personas (consideradas éstas como organismos psicofísicos) se considera una evolución a partir del estado primitivo de la materia. Esta idea se basa en la teoría de la causalidad conocida como satkāryavāda, según la cual el efecto preexiste implícitamente en la causa antes de que se manifieste.

Según el Sāṃkhya Kārikā, los guṇas se hallan en estado de equilibrio en la dimensión trascendental de la naturaleza, conocida como prakṛtipradhāna (naturaleza primordial). La materia original (prakṛtipradhāna) es incausada, eterna, omnipenetrante, única, independiente, completa en si misma y no posee partes diferenciadas; las cosas que emergen de esta matriz son, por el contrario, causadas, no eternas, limitadas, numerosas, manifiestas, dependientes y conjuntos compuestos de partes.

El primer producto que aparece en el proceso de evolución de esta matriz fundamental hacia la multiplicidad de las formas espacio- temporales es mahat, “el grande”, o “gran principio”. Su apariencia es luminosa e inteligente, conociéndose también como buddhi (“intuición”, “conocimiento”, “inteligencia”). Pero, en realidad, mahat no es en si mismo consciente (igual que los demás aspectos de la naturaleza), y representa únicamente una forma especialmente refinada de materia-energía. Depende del trascendental si-mismo consciente para recibir la “luz” de la inteligencia.

De mahat o buddhi, emerge ahaṃkāra, el principio de individualidad, que distingue entre sujeto y objeto. Esta categoría existencial causa, a su vez, la aparición de la mente sensible (manas), los cinco sentidos u órganos de conocimiento (vista, oído, olfato, gusto y tacto) y los cinco órganos de acción (habla, aprehensión, movimiento, reproducción y excreción). Además, ahaṃkāra da lugar a las cinco esencias sutiles (tanmātra) subyacentes a las capacidades sensoriales. Estas, a su vez, producen los cinco elementos materiales densos o groseros (bhūtas), es decir, tierra, agua, fuego, aire y éter.

De esta forma, el Sāṃkhya Clásico reconoce veinticuatro categorías de existencia material en total. Más allá de la tríada gunádica y sus productos se hallan los incontables si-mismos trascendentales, que se mantienen aparte de las ramificaciones de la naturaleza.

Todo este proceso evolutivo se activa por la proximidad de los si-mismos trascendentes (puruṣa) a la matriz de la naturaleza, con objeto de liberar a los si-mismos que, misteriosa y equivocadamente, se identifican con un cuerpo-mente concreto, en lugar de con su intrínseca condición de pura conciencia.

Este esquema evolutivo puede entenderse como una evolución cósmica, como un análisis lógico y trascendental de los diferentes factores inmersos en la experiencia, o como un análisis concreto de la personalidad humana.

El evolucionismo psicocosmológico de la tradición Sāṃkhya no apunta tanto a explicar el mundo como a trascenderlo. Se trata de un entramado práctico para quienes buscan la liberación y se encuentran con los distintos niveles o categorías de existencia en el curso de su práctica meditativa.

 

Epistemología.

La Sāṃkhya Kārikā delinea tres formas de adquisición de conocimiento (pramāṇas): la percepción, la inferencia y el testimonio verbal. La percepción se define como la aplicación de los órganos de los sentidos a sus respectivos objetos. La inferencia no se define y se divide primero en tres clases y luego en dos. Según la primera clasificación, una inferencia se denomina pūrvavat si se basa en experiencias pasadas (como cuando se ve una nube negra y se infiere que lloverá); se denomina śeṣavat cuando de la presencia de una propiedad concreta en una parte del objeto, se infiere la presencia de dicha propiedad en el resto (como cuando se encuentra una gota de agua salada y se infiere que toda el agua es salada); se denomina sāmānyatodṛṣṭa cuando se infiere lo que no es perceptible (como cuando se infiere el movimiento de las estrellas al observarlas ocupando diferentes posiciones en el firmamento en distintos momentos). De acuerdo a la otra clasificación la inferencia puede ser directa o indirecta. El testimonio verbal, para que resulte válido, debe pertenecer a alguien de probada competencia.

Además de las tres formas de conocimiento, se consideran las formas de funcionamiento de los órganos de los sentidos. Los sentidos externos aprehenden solo los objetos presentes; los sentidos internos (manas, antaḥkaraṇa y buddhi) poseen la habilidad de aprehender todos los objetos: pasados, presentes y futuros.

 

Ética.

La Kārikā manifiesta un intelectualismo que es característico del sistema Sāṃkhya. El sufrimiento se debe a la ignorancia de la auténtica naturaleza del si-mismo, y la libertad, el bien más preciado, se puede lograr mediante el conocimiento de la distinción entre el si-mismo y la naturaleza. En estado de liberación, el si-mismo se vuelve indiferente ante la naturaleza; cesa de actuar y disfrutar. Se convierte en lo que de hecho es, un puro testigo consciente.

 

Texto

 

1. Duḥkhatrayābhighātāj, jijñāsā tadapābhighātake hetau dṛṣṭe sāpārthā cen, naikāntātyantato abhāvāt.

Del dolor de la triple desgracia surge el deseo de contrarrestarla; si alguien dice que es inútil porque existe la percepción (decimos) no, pues esos medios no son finales ni absolutos.

2. Dṛṣṭavad ānuśravikaḥ, sa hy aviśuddhaḥ kṣayātiśayayuktaḥ tadviparītaḥ śreyān, vyaktāvyaktajñavijñānāt.

Los (medios) revelados son como la percepción, se caracterizan por la impureza, la destrucción y el exceso; uno mejor, diferente, es el conocimiento de lo manifiesto, lo no manifiesto y el conocedor.

3. Mūlaprakṛtir avikṛtir, mahadādyāḥ prakṛtivikṛtayaḥ sapta śodaśakas tu vikāro, na prakṛtir na vikṛtih puruṣah.

Mūlaprakṛti no es una modificación; las modificaciones de prakṛti son siete, mahat (el “grande”) y las que le siguen; los productos son dieciséis; puruṣa no es producto ni productor.

4. Dṛṣṭam anumānam āptavacanam ca sarvapramāṇasiddhatvāt trividham pramāṇam iśtam, prameyasiddhiḥ pramānād dhi.

Percepción, inferencia y discurso confiable son el triple medio de conocimiento (pramāṇa) porque son todo el pramāṇa establecido.

5. Prativiṣayādhyavasāyo, dṛṣṭam tridvidham anumānam ākhyātam ta liṅgalingipūrvakam, āptaśrutir āptavacanam tu.

La percepción es el discernimiento selectivo de objetos particulares; la inferencia es de tres clases y se basa en una señal característica y en lo caracterizado por esa señal; la revelación es testimonio verbal fidedigno.

6. Sāmānyatas tu dṛṣṭād, atīndriyānām prasiddhir anumānāt tasmād api cāsiddham, paroakṣam āptāgamāt sādhyam.

El medio para conocer las cosas que están más allá de los sentidos es la inferencia lógica. Lo que está incluso más allá de la inferencia es probado por el testimonio fidedigno.

7. Atidūrāt sāmīpyād, indriyaghātān manoanavasthānāt saūkṣmyād vyavadhānād abhibhavāt samānābhihārāc ca.

La no percepción de algo tiene lugar:

7.1. porque está demasiado lejos,

7.2. porque está demasiado cerca,

7.3. porque hay un fallo en los sentidos,

7.4. por inatención de la mente.

7.5. por su sutileza,

7.6. porque hay una interferencia,

7.7. por su supresión,

7.8. porque está mezclado con lo similar.

8. Saūkṣmyāt tadanupalabdhir, nābhāvāt kāryatas tadupalabdheḥ mahadādi tac ca kāryam, prakṛtivirūpaṃ sarūpaṃ ca.

La no captación de prakṛti se debe a su sutileza, no a su inexistencia. Su captación (se debe) a sus efectos; mahat, etc., son sus efectos (a un tiempo) similares y diferentes de prakṛti.

9. Asadakaraṇād upādānagrahaṇāt sarvasambhavābhāvāt śaktasya śakyakaraṇāt, kāraṇabhāvāc ca satkāryam.

El efecto preexiste en la causa

9.1. porque el no ser no es causa de nada,

9.2. porque se necesita una causa material,

9.3. por la imposibilidad de que todo proceda de todo,

9.4. porque una causa solo puede producir,

9.5. por la propia naturaleza de las cosas.

10. Hetumad anityam avyāpi sakriyam anekam āśritaṃ liṅgam sāvayavaṃ paratantraṃ, vyaktaṃ viparītam avyaktam.

Lo manifiesto (vyakta) es causado, impermanente, no omnipresente, activo, múltiple, sostenido, característico, compuesto, dependiente; lo no manifiesto (avyakta es lo contrario.

11. Triguṇam aviveki viṣayaḥ, sāmānyam acetanaṃ prasavadharmi vyaktaṃ tathā pradhānaṃ, tadviparītas tathā ca pumān.

Vyakta y pradhāna

11.1. están caracterizados por los tres guṇas,

11.2. son indiscriminados,

11.3. objetivos,

11.4. generales,

11.5. no conscientes,

11.6. productivos.

Puruṣa es lo opuesto, pero también es similar.

12. Prītyaprītiviśādātmakāḥ prakāśapravṛttirniyamārthāḥ anyoanyābhibhavāśraya, jananamithunavrittayaś ca guṇāḥ.

Los (tres tipos de) guṇas, cuyas naturalezas son placer, dolor e indiferencia, tienen por fin manifestar, poner en actividad y limitar; se dominan, sostienen y activan mutuamente. Interactúan entre sí.

13. Sattvaṃ laghu prakāśam, iśṭam upaśṭambhakaṃ calaṃ ca rajaḥ guru varaṇakam eva tamaḥ, pradīpavac cārthato vṛttiḥ.

Sattva es ligero y luminoso; rajas es estimulante y móvil; tamas es inerte y ocultador; como (las partes de) la lámpara (que actúan juntas para producir el fenómeno único de la luz), su acción tiene un fin común.

14. Avivekyādi hi siddhaṃ, traiguṇyāt tadviparyayebhāvāt kāraṇaguṇātmakatvāt, kāryasyāvyaktam api siddham.

Su falta de discriminación, etc., se basa en que tiene tres guṇas (prakṛti) o en la falta de guṇas en el caso opuesto (puruṣa); avyakta es considerado así por la naturaleza gunádica de la causa del efecto.

15-16. Bhedānāṃ parimāṇāt, samanvayāc caktitaḥ pravritteś ca kāraṇakāryavibhāgād, avibhāgād vaiśvarūpyasya. Kāraṇam asty avyaktaṃ, pravartate triguṇataḥ samudayāś ca pariṇāmataḥ salilavat, pratiprattiguṇāśrayaviśeśāt.

Avyakta es la causa; actúa, modificado, como el agua, por la interacción de los tres guṇas, a causa de la naturaleza específica de cada uno de ellos:

15-16.1. por la limitación de las cosas finitas,

15-16.2. por la homogeneidad del mundo causado,

15-16.3. por el poder de la evolución,

15-16.4. por la separación de causa y efecto,

15-16.5. por la no divisibilidad del conjunto del mundo,

17. Saṃghātaparārthatvāt, triguṇādiviparyayād adhiśṭhānāt puruṣo asti bhoktribhāvāt, kaivalyārtha pravritteś ca.

Puruṣa existe:

17.1. porque los agregados existen para otro,

17.2. porque (ese otro) es el opuesto de los tres guṇas,

17.3. porque existe una base,

17.4. porque existe un gozador,

17.5. porque la actividad tiene por fin el aislamiento trascendental (kaivalya).

18. Janmaraṇakaraṇānāṃ, pratiniyamād ayugapat pravritteś ca puruṣabahutvaṃ siddhaṃ, triguṇāviparyayāc caiva.

La pluralidad de los puruṣa está establecida:

18.1. por la diversidad de nacimientos, de muertes y de facultades,

18.2. por la simultaneidad de las funciones,

18.3. por la diferente proporción de los guṇas.

19. Tasmāc ca viparyāsāt, siddhaṃ sākśitvam asya puruṣasya kaivalyam mādhyasthyaṃ, draśṭitvam akartribhāvac ca.

Por ser opuesto a esto, puruṣa es:

19.1. testigo,

19.2. aislado,

19.3. indiferente,

19.4. espectador,

19.5. inactivo.

20. Tasmāt tatsaṃyogād, acetanaṃ cetanāvad iva liṅgaṃ guṇahkartritve ca tathā, karteva bhavatīty udāsīna.

Por la unión (de puruṣa y prakṛti), lo no consciente aparece como consciente; aun cuando son los guṇas quienes actúan, el que permanece indiferente parece el actor.

21. Puruṣasya darśanārthaḥ, kaivalyārthas tathā pradhānasya pangvandhavad ubhayor api, saṃyogas tatkṛtaḥ sargaḥ.

La unión de ambos, como la del cojo y el ciego, tiene por fin que puruṣa vea y que pradhāna se aisle; de este modo se produce la creación.

22. Prakṛter mahāṃs, tato ahaṃ, kāras, tasmād gaṇaś ca śodaśakaḥ tasmād api śodaśakāt, pañcabhyaḥ pañca bhūtāni.

De prakṛti, mahat y de éste ahaṃkāra (el sentido del yo, es decir, la individualidad determinada); de ahaṃkāra el grupo de los dieciséis; de cinco de los dieciséis, los cinco bhūtas (elementos).

23. Adhyavasāyo buddhir, dharmo jñānaṃ virāga aiśvaryam sāttvikam etadrūpaṃ, tāmasam asmād viparyastam.

Buddhi (entendimiento) (se caracteriza por) la determinación; virtud, conocimiento, despego y poder son su forma sattvika; la tamásica es lo opuesto.

24. Abhimāno ahaṃkāras, tasmād dvividhaḥ pravartate sargaḥ ekādaśakaś ca gaṇas, tanmātra pañcakañ caiva.

Ahaṃkāra es autoengaño; de ahaṃkāra surge una creación doble: el grupo de los once y los cinco elementos sutiles.

25. Sāttvika ekādaśakaḥ, pravartate vaikṛtād ahaṃkārāt  bhūtādes tānmātraḥ, sa tāmasas taijasād ubhayaṃ.

Del ahaṃkāra modificado, surge el grupo de los once, caracterizado por sattva; del ahaṃkāra que da origen a los seres, los elementos sutiles, caracterizados por tamas; del ahaṃkāra apasionado, ambos.

26. Buddhīndriyāṇi cakśuḥ, śrotraghrāṇarasanatvagākhyāni vākpāṇipādapāyū, upasthāḥ karmendriyāny āhuḥ.

Los órganos del conocimiento son el ojo, el oído, la nariz, la lengua y la piel; los órganos de la acción son la voz, las manos, los pies y los órganos de excreción y generación.

27. Ubhayātmakam atra manaḥ, saṃkalpakam indriyaṃ ca sādharmyāt guṇapariṇāmaviśeśān, nānātvam bāhyabhedāś ca.

La mente sensible (manas) tiene la naturaleza de ambos; manas es síntesis; es un sentido (indriya) porque es similar a ellos; en razón de que hay modificación específica de los guṇas, hay variedad de objetos externos y variedad de órganos.

28. Śabdādiśu pañcānām, ālocanamātram iśyate vṛttiḥ vacanādānaviharaṇotsargānandāś ca pañcānām.

La función de los cinco (órganos del conocimiento) en el sonido, etc., es solo percepción; la función de los cinco (órganos de la acción) es el habla, la aprehensión, el caminar, la excreción y el orgasmo.

29. Svālakṣaṇyā vṛttis, trayasya saiśā bhavaty asāmānyā sāmānyakariaṇavṛttiḥ, prāṇādyā vāyavaḥ pañca.

Con respecto a la función, las características de cada uno de los tres son diferentes. Los cinco prāṇas (alientos) —vāyu, etc.— tienen una función común.

30. Yugapac catuṣṭaya sya tu, vṛttiḥ kramaśaś ca tasya nirdiśṭā dṛṣṭe tathāpy adṛṣṭe, trayasya tatpūrvikā vṛttiḥ.

La función del catuṣṭaya (el órgano cuádruple) es gradual o simultánea; tanto en lo visto como en lo no visto, la función de los tres (buddhi, ahaṃkāra y manas) se basa en una percepción anterior.

31. Svāṃ svām pratipadyante, parasparākūtahetukīṃ vṛttim puruṣārtha eva hetur, na kena cit kāryate karaṇam.

Cumplen su función relativa siguiéndose mutuamente; la causa es el bien de puruṣa (puruṣārtha); ninguṇa otra cosa mueve a la causa.

32. Karaṇaṃ trayodaśavidhaṃ, tad āgrahaṇadhāraṇaprakāśakaram kāryaṃ ca tasya daśadhā, hāryaṃ, dhāryam prakāśyaṃ ca.

El instrumento, que tiene trece miembros (buddhi, ahaṃkāra, manas y los diez indriyas), se caracteriza por aprehender, sostener y poner de manifiesto; su efecto tiene diez miembros (los diez objetos de los sentidos), que se caracterizan por ser aprehendidos, ser sostenidos y ser puestos de manifiesto.

33. Antaḥkaraṇaṃ trividhaṃ, daśadhā bāhyaṃ trayasya viṣayākhyam sāmpratakālam bāhyaṃ, trikālam ābhyantaraṃ karaṇam.

El órgano interno es triple; el externo tiene diez partes y su campo es triple; la función externa transcurre en el presente; la interna en los tres tiempos.

34. Buddhīndriyāṇi teśām, pañca viśeśāviśeṣaviṣayīṇi vāg bhavati śabdaviṣayā, śeśāṇy tu pañcaviṣayāṇi.

De éstos, los cinco órganos de conocimiento (se dirigen a) objetos específicos o no específicos; la voz es el objeto del sonido, pero los restantes tienen cinco objetos.

35. Sāntaḥkaraṇā buddhiḥ, sarvaṃ viṣayam avagāhate yasmāt tasmāt trividhaṃ karaṇaṃ, dvāri dvārāṇi śeśāṇi.

Como buddhi junto con los demás órganos internos comprende todos los objetos, el triple órgano es el portero, y los restantes, las puertas.

36. Ete pradīpakalpāḥ, parasparavilakṣaṇā guṇaviśeṣaḥ kṛtsnam puruṣasyārtham, prakāśya buddhau prayaccanti.

Estas especificaciones de los guṇas son diferentes unas de otras y presentan el todo a buddhi, iluminándolo para puruṣa, como (hace) una lámpara.

37. Sarvam pratyupabhogaṃ, yasmāt puruṣasya sādhayati buddhiḥ saiva ca viśinasti punaḥ, pradhānapuruṣāntaram sūkṣmam.

Por eso, buddhi produce todo el placer de puruṣa y distingue, además, la sutil diferencia entre pradhāna y puruṣa.

38. Tanmātrāṇy aviśeśās, tebhyo bhūtāni pañca pañcabhyaḥ ete smritā viśeśāḥ, śāntā ghorāś ca mūdhāś ca.

Los elementos sutiles (tanmātras) son no específicos; de ellos surgen los cinco elementos toscos (mahābhūtas); a éstos se los considera específicos, pacíficos, turbulentos y confusos.

39. Sūkṣmā mātāpitrijāḥ, saha prabhūtais tridhā viśeśāḥ syuḥ sūkṣmās teśāṃ niyatā, mātāpitrijā nivartante.

Los sutiles, los nacidos de padre y madre y los surgidos junto con los elementos son las tres clases de cuerpos; de éstos, los sutiles son constantes; los nacidos de padre y madre perecen.

40. Pūrvotpannam asaktaṃ, niyatam mahadādi sūkṣmaparyantam saṃsarati nirūpabhogaṃ, bhāvair adhivāsitaṃ liṅgam.

El cuerpo sutil (liṅga), que existe antes que los otros, no limitado y constante, que incluye incluso a mahat y a los elementos sutiles, permeado por las condiciones, no obteniendo satisfacción, transmigra.

41. Citraṃ yathāśrayam rite, sthāṇvādibhyo vinā yathā chāyā tadvad vināviśeṣair, na tiśṭhati nirāśrayaṃ liṅgam.

Un cuadro no existe sin base; una sombra no existe sin un poste; del mismo modo, el liṅga no existe sin base, sin (objetos) específicos.

42. Puruṣārthahetukam idaṃ, nimittanaimittikaprasangena prakṛter vibhutvayogān, naṭavad vyavatiśṭhate liṅgam.

Este liṅga, cuyo fin es el bien de puruṣa, debido a su unión con las causas eficientes y sus efectos, y a su unión con el poder de prakṛti, se manifiesta como actor.

43. Sāṃsiddhikāś ca bhāvāḥ, prakṛtikā vaikṛtāś ca dharmādyāḥ dṛṣṭāḥ karaṇāśrayiṇaḥ, kāryāśrayiṇaś ca kalalādyāḥ.

Las condiciones innatas, naturales o adquiridas —como la virtud, etc.—, son dependientes de la causa; el embrión, etc., dependen del efecto.

44. Dharmeṇa gamanam ūrdhvaṃ, gamanam adhastād bhavaty adharmeṇa jñānena cāpavargo, viparyayād iśyate bandhaḥ.

Por la virtud hay movimiento hacia arriba; por la maldad, movimiento hacia abajo; por el conocimiento hay salvación.

45. Vairāgyāt prakṛtilayaḥ, saṃsāro bhavati rājasād rāgāt aiśvaryād avighāto, viparyayāt tadviparyāsaḥ.

La disolución en prakṛti procede del desapego; saṃsāra (mundo, transmigración) es consecuencia del apego tamásico; la falta de obstáculo se origina en el poder; lo opuesto es lo contrario.

46. Eśa pratyayasargo, viparyayāśaktituśṭisiddhyākhyaḥ guṇavaiśamyavimarśāt, tasya ca bhedās tu pañcāśat.

Esa es la creación intelectual, distinguida en ignorancia (viparyaya), complacencia (tuśṭi), perfección (siddhi) e impotencia (aśakti) y que tiene cincuenta partes, a causa de la supresión de diferentes cualidades.

47. Pañca viparyayabhedā, bhavanty aśaktiś ca karaṇavaikalyāt aśṭāviṃśatibhedā, tuśṭir navadhāśṭadhā siddhiḥ.

Hay cinco formas de ignorancia, veintiocho clases de impotencia como consecuencia de defectos de los órganos, nueve complacencias y ocho perfecciones.

48. Bhedas tamaso aśṭavidho, mohasya ca daśavidho mahāmohaḥ tamisro aśṭāḥdaśadhā, tathā bhavaty andhatāmiśro.

Hay ocho formas de oscuridad y de engaño (moha), diez de engaño extremo (mahāmoha) dieciséis formas de tiniebla (tamisra) y tiniebla extrema (andhatamisra).

49. Ekādaśendriyavadhā, saha buddhivadhair aśaktir upadiśṭā saptadaśadhā buddhir, viparyayās tuśṭisiddhīnām.

Los once defectos de los sentidos junto con los de buddhi constituyen aśakti. Los diecisiete daños de buddhi son consecuencia de los defectos de tuśṭi y siddhi.

50. Ādhyātmikāś catasraḥ, prakṛtyupādānakālabhāgākhyāḥ bāhyā viṣayoparamāc, ca pañca nava tuśṭayo abhimatāḥ.

Se divide a los nueve tuśṭis en dos grupos; el interno es cuádruple —comprende a prakṛti, los medios, el tiempo y el destino—, el externo, que tiene cinco miembros, es consecuencia del alejamiento de los objetos.

51. Ūhaḥ śabdo adhyayanaṃ, duḥkhavighātās trayaṃ suhritprāptiḥ dānaṃ ca siddhayogo, siddhi pūrvo ankuśas trividhaḥ.

Las perfecciones son:

51.1. razonamiento reflexivo,

51.2. instrucción oral,

51.3. estudio,

51.4. remoción de las tres miserias,

51.5. asociación con amigos,

51.6. generosidad.

La triple división anterior dificulta la obtención de las perfecciones.

52. Na vinā bhāvair liṅgaṃ, na vinā lingena bhāvenavinivṛttiḥ lingākhyo bhāvākhyas, (tasmād dvividhaḥ pravartate sargaḥ).

Liṅga no funciona sin las condiciones ni las condiciones sin liṅga. De este modo surge una nueva creación, una llamada liṅga, otra llamada condición (bhāva).

53. Aśṭavikalpo devas, tiryagyoniś ca pañcadhā bhavati mānuśakaś catvekavidhaḥ, samāsato bhautikaḥ sargaḥ.

El orden divino es óctuple, el animal quíntuple; el humano tiene una sola variedad; ésa es, en breve, la creación material.

54. Ūrdhvaṃ sattvaviśās, tamoviśālaś ca mūlataḥ sargaḥ madhye rajoviśālo, brahmādiḥ stambaparyantaṃ.

Hacia arriba, hay sin liṅga. De este modo surge una nueva creación, una llamada liṅga, otra llamada condición (bhāva), la brizna de pasto.

55. Tatra jarāmaraṇakṛtaṃ, duḥkham prāpnoti cetanaḥ puruṣaḥ liṅgasyā  vinivrittes, tasmād duḥkhaṃ svabhāvena.

Así, el puruṣa consciente (solo) consigue el dolor de la vejez y la muerte hasta la cesación del liṅga; el dolor es la naturaleza propia de los seres.

56. Ity eśa prakṛtikṛtau, mahadādiviṣayabhūtaparyantaḥ pratipuruṣavimokśārthaṃ, svārtha iva parārtham ārambhaḥ.

Esta creación hecha de prakṛti, desde mahat hasta los elementos toscos (bhūtas) específicos, tiene por fin la liberación de cada puruṣa y, obrando para el beneficio de otro, lo hace como si fuera para sí misma.

57. Vatsavivriddhinimittaṃ, kśīrasya yathā pravṛttir ajñasya puruṣavimokśanimittaṃ, tathā pravṛttiḥ pradhānasya.

Así como la leche inconsciente sirve a la nutrición del ternero, así también, pradhāna sirve a la liberación de puruṣa.

58. Autsukyanivrittyarthaṃ, yathā kriyāsu pravartate lokaḥ puruṣavimokśārthaṃ, pravartate tadvad avyaktam.

Así como alguien actúa en el mundo para producir la cesación del deseo, así también actúa avyakta para la liberación de puruṣa.

59. Rangasya darśayitvā, nivartate nartakī yathā nrityāt puruṣasya tathātmānam, prakāśya vinivartate prakṛtiḥ.

Como una bailarina abandona su danza cuando ya ha sido vista por la audiencia, del mismo modo cesa prakṛti tras haberse mostrado a puruṣa.

60. Nānāvidhair upāyair, upakāriṇy anupakāriṇaḥ puṃsaḥ guṇavaty aguṇasya satas, tasyārtham apārthakaṃ carati.

Ella, prakṛti, que posee guṇas, obra generosamente de múltiples modos para el bien del puruṣa, inútil, que carece de guṇas.

61. Prakṛteḥ sukumārataraṃ, na kiṃcid astīti me matir bhavati dṛṣṭāsmīti punar, na darśanam upaiti puruṣasya.

Es mi creencia que no hay nada más sutil que prakṛti, que piensa “he sido vista” y ya no vuelve ante los ojos de puruṣa.

62. Tasmān na badhyate addhā, na mucyate nāpi saṃsarati kiṃcit saṃsarati badhyate mucyate ca nānāśrayā prakṛtiḥ.

Nadie está sometido, nadie se libera, nadie transmigra; sólo prakṛti en sus varias formas transmigra, se encuentra sometida y se libera.

63. Rūpaiḥ saptabhir evaṃ, badhnāty ātmānam ātmanā prakṛtiḥ saiva ca puruṣasyārthaṃ prati, vimocayaty ekarūpeṇa.

Prakṛti se ata por si misma con las siete formas, y se libera de un solo modo, por el bien de cada puruṣa.

64. Evaṃ tattvābhyāsān, nāsmi na me nāham ity apariśeśam aviparyayād viśuddhaṃ, kevalam utpadyate jñānam.

Del estudio de los niveles de existencia (tattvas) surge el conocimiento “yo no soy (la conciencia)”, “(esto) no es mío”, “no (hay) yo”, conocimiento completo, puro, solitario, porque no tiene error.

65. Tena nivrittaprasavām, arthavaśāt saptarūpavinivrittāḥ prakṛtim paśyati puruṣaḥ, prekśakavad avasthitaḥ svasthaḥ.

Puruṣa, cómodo, situado como espectador, ve a prakṛti, cuya actividad ha cesado porque llegó a la meta y se aleja de las siete formas.

66. Dṛṣṭā mayety upekṣata, eko dṛṣṭāham ity uparatānyā sati saṃyoge api tayoḥ, prayojanaṃ ṇāsti sargasya.

El uno, indiferente, piensa “la he visto”; la otra, pensando “he sido vista”, cesa; a pesar de la proximidad de ambos (ya) no hay creación.

67. Samyagjñānādhigamād, dharmādīnām akāraṇaprāptau tiśṭhati saṃskāravaśāc, cakrabhramivad dhritaśarīraḥ.

Cuando dharma, etc., ya no son causas porque se ha obtenido el conocimiento verdadero, el cuerpo, dotado de cuerpo sutil continúa (actuando) por el poder de los saṃskāras (potencialidades), como la rueda del alfarero.

68. Prāpte śarīrabhede, caritārthatvāt pradhānavinivrittau aikāntikam ātyantikam, ubhayaṃ kaivalyam āpnoti.

Cuando se ha conseguido la diferenciación del cuerpo y la cesación de pradhāna por haber cumplido su propósito, se obtiene el aislamiento trascendental (kaivalya), completo y permanente.

69. Puruṣārthaṃjñānam idaṃ, guhyam paramarśiṇā samākhyātam sthityutpattipralayāc, cintyate yatra bhūtānām.

Este conocimiento oculto que tiene por fin a puruṣa y en el que se analizan la existencia, el surgimiento y la disolución de los seres, ha sido expuesto por el sabio supremo (Kapila).

70. Etat pavitram agryam, munir āsuraye anukampayā pradadau āsurir api pañcaśikhāya tena bahulīkṛtaṃ tantram.

El sabio dio este conocimiento excelente y puro, a Āsuri, con compasión; Āsuri lo transmitió a Pañcaśikha, quien diseminó la doctrina.

71. Śiśṭaparamparayāgatam, īśvarakriśṇena caitad āryābhiḥ saṃkśiptam āryamatinā, samyag vijñāya siddhāntam.

Transmitido por una sucesión de discípulos, fue compendiado en aforismos por Īśvarakṛṣṇa, de noble entendimiento, quien comprendió correctamente la doctrina.

72. Saptatyāṃ khalu ye arthās, te arthāḥ kṛtsnasya śaśṭitantrasya vyākhyāyikāvirahitāḥ, paravādavivarjitāś ceti.

Estos setenta, contienen realmente toda la esencia de la doctrina del ṣaṣṭitantra; las historias ilustrativas faltan y las objeciones de los oponentes han sido omitidas.

73. Tasmāt samāsadṛṣṭaṃ, śāstram idaṃ nārthataś ca parihīṇam tantrasya brihanmūrter, darpaṇasankrāntam iva bimbam.

Este śāstra (tratado), expuesto brevemente, no es defectuoso en propósito y es como el reflejo en un espejo del vasto material de la doctrina.

 

Glosario

 

ahaṃkāra: conciencia de existencia, ego o principio de individuación que genera sensación de separatividad.

anumāna: proceso mental de conocimiento correcto mediante el cual la mente construye un raciocinio que llega a una conclusión genérica; inferencia o deducción lógica.

āptaśruti: proceso mental de conocimiento correcto que surge en el que escucha el testimonio de alguien digno de confianza (āptavacana) o adquiere información a través de un texto sagrado (āgama).

avyakta: lo no evolucionado o no manifestado, la materia como pura potencialidad; se identifica con la fuente de la manifestación (pradhāna) y la materia primordial (prakṛti).

bhūtas: elementos toscos o densos que constituyen el cuerpo físico y el mundo visible y tangible, de los cuales tenemos conciencia en las experiencias sensoriales

buddhi: el aspecto más puro de la mente, responsable de las funciones intelectuales de nivel más elevado, las cuales requieren intuición, introspección y reflexión.

buddhīndriyas: sentidos u órganos de conocimiento.

dharma: deber, virtud; forma, aspecto cambiante de un objeto

dṛṣṭa: proceso mental de conocimiento correcto que surge en el que percibe directamente (pratyakṣa) un objeto.

guṇa: constituyente primario, cada uno de los tres elementos fundamentales de la materia (prakṛti); su desequilibrio da origen a la evolución.

indriyas: órganos de los sentidos.

kaivalya: estado de soledad trascendental del observador; existencia absoluta o sin condiciones del si-mismo-esencial (puruṣa) como consecuencia de la desaparición de la ignorancia esencial (avidyā); sinónimo de apavarga, mokṣa, mukti, turīya y nirvana.

karmendriyas: órganos de la acción.

liṅga: aquello que se puede diferenciar porque posee características.

mahat: el “gran principio” que surge de la materia primordial (pradhāna) y da origen a todos los demás; se asimila con el intelecto (buddhi).

mahāmoha: ilusión extrema.

moha: ilusión, engaño mental, simpleza.

mūlaprakṛti: pradhāna

pradhāna: fuente de manifestación o matriz de todas las cosas; se identifica con la materia primordial (prakṛti) y lo inmanifestado (avyakta).

prakṛti: la materia primordial, la naturaleza esencial de las cosas; se identifica con la fuente de la manifestación (pradhāna ) y lo inmanifestado (avyakta).

pramāṇa: conjunto de los tres medios de adquisición de conocimiento cierto.

prāṇa: energía vital fundamental.

puruṣa: el sí-mismo-esencial; se asimila al observador o sujeto de las experiencias, es decir, a la auténtica naturaleza o naturaleza esencial (ātman).

puruṣārtha: sentido, objeto o significado que algo tiene para el si-mismo-esencial.

rajas: actividad, pasión, energía, movimiento; uno de los tres principios fundamentales (guṇas) de la materia.

saṃsāra: ciclo de nacimiento y muerte; rueda de la vida.

saṃskāras: impresiones latentes que quedan en el subconsciente tras cada acción.

sattva: luminosidad, manifestación, inteligencia; uno de los tres principios fundamentales (guṇas) de la materia.

siddhi: posesión o perfección; son los medios  para alcanzar la meta del si-mismo esencial (puruṣārtha)

tamas: inercia, oscuridad, torpeza, quietud; uno de los tres principios fundamentales (guṇas) de la materia.

tanmātras: elementos sutiles.

tuśṭi: complacencia antes de alcanzar la meta final de la liberación. Implica una cierta perfección acompañada de engaño.

vāyu: aire, prāṇa.

viparyaya: conocimiento erróneo, comprensión defectuosa del objeto.

vyakta: lo evolucionado o manifestado, es decir, las manifestaciones fenomenales de la naturaleza.

 

Inicio-Home | Aṣṭāṅga Yoga | Yoga Sūtras | Escrituras | Artículos | Textos en pdf | Glosario

Preguntas | Enlaces | Contactos | Derechos de autor | Acerca del autor | Bibliografía | Librería digital

Sāṃkhya Kārikā | Haṭha Yoga Pradīpikā | Gheraṇḍa Saṃhitā | Upaniṣads

© Yogadarśana – Yoga y Meditación