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Saṃrambha Yoga: El yoga del rechazo

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Saṃrambha Yoga, o Dveṣa Yoga, es un concepto que se encuentra en el Viṣṇu Purāṇa y que declara la disciplina del odio en base al principio que permite al practicante convertirse en aquello que contempla continuamente. Lo realmente asombroso es que este principio puede llevarse a cabo incluso con emociones negativas.

En el Bhāgavata Purāṇa se reconoce el poder liberador de las emociones, incluso de emociones diferentes a la del amor, tales como miedo, deseo sexual e incluso odio —siempre que su objeto sea la Divinidad. En la tradición Viṣṇuita, la fuerte emoción del odio (aversión o rechazo), igual que en el caso del amor, se considera a veces como un medio de autorrealización.

El sabio Nārada lo enseña expresamente en dicha obra:

 

Todas las emociones humanas se basan en los conceptos erróneos de “yo” y “mío”. Lo absoluto, el sí-mismo-universal, no posee sentimiento de “yo” ni emociones (7.1.23).

Por tanto, hay que unirse a Dios mediante la amistad o la enemistad, el pacifismo o el miedo, el amor o el apego. Lo Divino no observa distinción alguna (7.1.25).

 

El secreto que subyace detrás es bastante simple: para odiar a Dios, para sentir odio por la Divinidad o para aproximarse al Señor mediante un exagerado deseo sexual, la persona debe poner toda su atención en lo Divino. Esta concentración crea un puente a través del cual puede penetrar la gracia divina y transformar la personalidad del individuo, llevándole hasta la iluminación si la emoción es lo suficientemente intensa. En cualquier caso, la satisfacción de la emoción debe ser menos importante que su objeto.

En el Viṣṇu Purāṇa se cuenta la historia del rey Śiśupāla que odiaba a Viṣṇu tan intensamente que siempre estaba pensando en él, hasta que de forma involuntaria, tras un proceso de varias reencarnaciones, alcanzó la iluminación. En una de estas encarnaciones fue el Rey de los demonios Hiraṇyakaśipu que ordenó torturar y matar a su hijo, Prahlāda, en venganza por la extrema devoción que éste profesaba a Kṛṣṇa. En otra encarnación fue el demonio Rāvaṇa que murió a manos de Rāma, una encarnación de Viṣṇu. Su odio permanente hacia lo divino le condujo finalmente a la liberación espiritual.

De acuerdo con el Uddhava Gītā, una sección del libro onceavo del Bhāgavata Purāṇa,

 

En cualquier cosa en que se concentre el individuo, la mente se vuelve totalmente co-esencial incluso a través del apego (sneha) y del odio.

El Absoluto no contempla distinciones, por lo que puede unirse a lo Divino mediante las ataduras de la enemistad, la amistad, el miedo, el apego o el deseo (kāma) (4.22).

 

La idea de que el odio pueda convertirse en una vía hacia Dios estremece la sensibilidad convencional, pero es una consecuencia lógica de la antigua doctrina esotérica según la cual nos convertimos en aquello sobre lo que meditamos. Todo esto sugiere que el proceso espiritual es sobre todo un asunto de prestar atención. Por supuesto, para que emociones negativas tan poderosas surtan un efecto liberador debe existir además una predisposición de buen karma. El odio absoluto es tan imposible para la persona común como el amor absoluto.

 

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